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Tina y Milo son dos armiños hermanos que se han convertido en la imagen más reconocible de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026.

Con su aspecto simpático y su historia cargada de simbolismo, estos personajes representan la mezcla de tradición alpina, creatividad italiana e impulso hacia un deporte más inclusivo.

Los nombres de las mascotas no son casuales: Tina viene de Cortina d’Ampezzo y Milo de Milano, las dos sedes que comparten la organización de los Juegos. A través de ellos, el proyecto olímpico une la alta montaña con el gran entorno urbano.

Ambos personajes son presentados como parte de la llamada "Generación Z", jóvenes, curiosos y muy conectados con temas como la diversidad, la creatividad y la sostenibilidad. El objetivo es que las nuevas generaciones se reconozcan en sus historias y vean el deporte no solo como competición, sino como herramienta de cambio social.

Arte, belleza y ciudad

Tina es un armiño blanco que encarna los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina. Su pelaje claro y su estética se inspiran en la nieve y en la luminosidad de los paisajes alpinos, pero su personalidad está claramente ligada a la vida urbana.

En su biografía oficial se describe a Tina como una amante del arte, la música y los espectáculos, fascinada por la "fuerza transformadora de la belleza". Vive en la ciudad, asiste a conciertos y eventos culturales.

Resistencia e inclusión

Milo, el hermano de Tina, es un armiño marrón que simboliza los Juegos Paralímpicos de Invierno de 2026. Su diseño y su historia lo convierten en un icono claro de resiliencia e inclusión: nació sin una pata, pero aprendió a caminar usando su cola, adaptando su cuerpo para seguir adelante.

Lejos de mostrarse como un personaje limitado, Milo se presenta como un soñador inventivo, apasionado por fabricar instrumentos musicales, construir cosas con la madera del bosque, jugar en la nieve y gastar bromas.

Representa el mensaje central del movimiento paralímpico: las dificultades pueden transformarse en impulso para alcanzar nuevas metas. De este modo, Milo conecta la realidad de muchos atletas con discapacidad con una narrativa positiva y empoderadora.

El armiño es una especie muy ágil y rápida, capaz de cambiar el color de su pelaje según la estación y de adaptarse a entornos montañosos exigentes. Estas características encajan con la idea de unos Juegos de invierno marcados por el esfuerzo, la velocidad y la capacidad de adaptación de los deportistas.

Tina y Milo tienen un papel relevante en la financiación de los Juegos a través de productos oficiales, licencias y posibles proyectos derivados, como contenidos digitales o videojuegos.