Desde las primeras horas del día, Madrid se está cubriendo de nieve. Los parques se han convertido en un campo blanco y los animales observan, sorprendidos, este fenómeno atmosférico.
Con la llegada del frío y las primeras nevadas, muchos dueños de mascotas se preguntan cómo aprovechar este entorno invernal sin poner en riesgo la salud de sus animales.
Anika Rytle, étologa y educadora canina, ha compartido una serie de consejos prácticos para que tanto humanos como perros vivan experiencias seguras y agradables en estos días de nieve.
La experta del canal, subraya que "la clave reside en el sentido común y la protección adecuada". Conocer estos 5 consejos es fundamental para poder pasear tranquilos y a gusto con vuestro perro.
La importancia de las patas
Uno de los temas más controvertidos es el uso de ropa para perros. Según explica Anika, no todos la necesitan: "Si vuestro perro tiene un mínimo de pelo es una tontería, digan lo que os digan, ponerle abriguitos".
Solo los animales con pelo muy corto —como galgos o mini pinchers— precisan una capa extra, especialmente si van a pasar mucho tiempo quietos. En el caso del resto, el pelaje actúa como un auténtico "forro polar" natural.
El cuidado de las almohadillas también es fundamental. Las bajas temperaturas pueden agrietarlas, por lo que se recomienda aplicar una vaselina especial o una crema protectora antes del paseo. Estos productos, disponibles en tiendas de mascotas, crean una barrera contra el frío y la humedad.
Juegos que no frustran
A nivel psicológico, Anika advierte sobre un error frecuente: lanzar bolas de nieve para que el perro las atrape.
"Tirarle bolas de nieve no es una buena idea. Los perros solo se frustrarán", comenta. Como las bolas se deshacen al caer, el perro pierde la referencia del objeto, lo que equivale a "un truco de magia donde el premio nunca llega".
La alternativa ideal es utilizar palos o pelotas que se hundan ligeramente en la nieve, de modo que el animal pueda seguir el rastro y experimentar la satisfacción de encontrar un objeto real.
Precauciones en la ciudad
En entornos urbanos, Anika destaca la necesidad de extremar las precauciones. La sal y los productos químicos usados para derretir el hielo pueden resultar peligrosos. "Procurad evitar que coma nieve", advierte, ya que estos compuestos pueden causar intoxicaciones.
La experta también recuerda que el bienestar del perro depende directamente del confort de su guía. "No hay nada peor a que nuestro perro se lo esté pasando súper bien y nosotros estemos con frío... evitar esto", señala.
Invertir en buen calzado y ropa técnica, incluso de bajo coste, permite disfrutar del paseo sin acortarlo por el malestar del propietario.
Con estas pautas, la nieve puede transformarse en un escenario perfecto para fortalecer el vínculo con nuestras mascotas de manera segura, consciente y divertida.
