Una o varias familias. Casa con piscina, barbacoa, junto a la naturaleza y con sitio para que corran los niños. Y a un precio menor que en un hotel.
Las casas rurales son una opción cada vez más demandada tanto en verano como en invierno por españoles y por los extranjeros. Y están dando vida a muchos municipios del interior de Málaga.
Multiplican su población y sus ingresos, ya que los inquilinos van a los supermercados y tiendas locales y consumen en los restaurantes cuando se dan una escapada.
El portal malagueño especializado en turismo rural Ruralidays.com ha publicado este lunes un estudio con varios datos interesantes.
Una casa rural con vistas al mar en Málaga.
El primero es que la ocupación de las casas rurales este mes de agosto ha llegado incluso a rozar el 100% en algunos municipios. La localidad malagueña que más ha aumentado su número de turistas ha sido Villanueva de la Concepción, con un 96% de ocupación.
La Axarquía es uno de los destinos más habituales para el turismo rural y entre los pueblos que han incrementado sus habitantes están Almáchar (1.959 vecinos, al 95% de ocupación); Arenas (1.291, al 94%); Sayalonga (1.672, al 93%); El Borge (958, al 93%); Frigiliana (3.383, al 92%); Cómpeta (3.824, al 89%) y Periana (3.367, al 88%).
"El turismo rural no compite con el de sol y playa, sino que lo complementa. Cuando un pueblo del interior llena sus casas rurales, no solo hay ingresos para el propietario: hay trabajo para quien hace reformas, quien limpia, quien hace de guía, quien mantiene la piscina y el jardín. Son ingresos del turismo que se quedan en el pueblo", afirma Félix Zea, cofundador de Ruralidays.
Zea va más allá ya que apunta que, de no existir este turismo rural, muchas de esas casas que ahora son casi mansiones estarían totalmente abandonadas.
"Muchas de estas viviendas estaban abandonadas hace diez años. Hoy son casas con piscina y licencia turística, rehabilitadas por sus propietarios gracias al aumento de la demanda. Esta es una de las pocas fórmulas reales para fijar población y actividad económica en la España vaciada", añade.
El fundador de este portal explica que "esto no es una moda de verano. Llevamos mucho tiempo viendo como el visitante busca algo distinto a la tumbona, como es el contacto con la naturaleza, el silencio y la autenticidad de los pueblos. Los datos de este agosto confirman la tendencia, que ya no depende de un pico estacional más o menos puntual".
Y subraya que "mientras que el litoral ya no da más de sí en agosto, hay pueblos a 20 minutos de la playa con las casas llenas y con capacidad real para acoger a muchos más visitantes. El problema no es que haya exceso de turismo, es que está mal repartido".
