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Las claves

Lo recordará perfectamente. El 14 de marzo de 2020 el Gobierno decretó el estado de alarma para frenar la expansión del coronavirus Covid-19. Los ciudadanos se confinaron en sus viviendas y todo se cerró. Los hoteles se desalojaron y los turistas volvieron a sus casas.

En los meses siguientes el sector hotelero en la Costa del Sol, lógicamente, estuvo muerto. Todo era incertidumbre. Los expertos decían que pasarían años hasta recuperar la actividad turística normal, que en 2019 había sido además de récord.

Sin embargo, el turismo siempre se reinventa y la Costa del Sol aún más. El Covid dejó muchos muertos y tristeza. Pero también una sensación generalizada: hay que disfrutar la vida.

Viajar pasó de ser un lujo a casi una necesidad y un destino puntero como Málaga volvió a superar sus máximos históricos de turistas y de pasajeros en el aeropuerto.

Hay muchos turistas, las empresas lo saben y las inversiones hoteleras se han disparado. Entre 2021 y el primer semestre de 2026, la Costa del Sol ha atraído una inversión en hoteles de 2.402 millones de euros, según los datos de la consultora especializada Colliers aportados a EL ESPAÑOL de Málaga.

Esa cantidad representa el 60% del total andaluz, lo que da muestras de la fortaleza de la provincia de Málaga.

En 2022 y 2023 se superaron los 500 millones de euros de inversión en Málaga en todo el ejercicio. Pero 2026 está siendo espectacular. Solo en el primer semestre ya se contabilizan 435 millones de euros, el 80% de la inversión hotelera en Andalucía.

Solo hay que leer las noticias del sector para comprobarlo. En Málaga capital se han inaugurado recientemente dos hoteles de cinco estrellas, el ME Málaga y el Áurea Palacio de la Tinta.

En la costa también se están inaugurando, muchos de ellos tras una reforma integral, numerosos establecimientos. Uno de los últimos, este pasado 9 de julio, ha sido el Hacienda del Mar member of Meliá Collection en Marbella.

En este primer semestre, entre las operaciones más destacadas en Málaga, se encuentran la adquisición del 90% del suelo hotelero donde se ubicará el futuro Four Seasons Marbella por parte de Immobel y Fort Partners; la adquisición del Ocean House Costa del Sol por parte de Grupotel a Apollo; la compra del hotel Tent Torremolinos por parte de Covivio a Zetland Capital; la venta del hotel San Fermín, en Benalmádena, por parte de Atalaya (fondo hotelero gestionado por Actyus) a Dorobe; así como la adquisición del Silken Antequera Hills por Hoteles Silken a Bain Capital.

"La inversión vuelve a concentrarse de forma significativa en Málaga, que se posiciona como el principal foco inversor con 435 millones de euros, representando el 79% del volumen total registrado en Andalucía en el primer semestre del año. La provincia ha liderado tanto en número como en volumen de transacciones, apoyada en su fortaleza como destino vacacional consolidado", subrayan fuentes de Colliers a este diario.

Apuesta por la calidad

El segmento hotelero premium, que engloba los activos hoteleros de categoría 4 y 5 estrellas, ha marcado el ritmo del mercado de inversión en España durante los seis primeros meses de 2026.

Según el informe de inversión hotelera en España del primer semestre del 2026 elaborado por Colliers, este segmento ha concentrado el 86% de la inversión total, alcanzando un volumen de 2.108 millones de euros distribuidos en 55 operaciones.

"Este comportamiento confirma la resiliencia del sector y se apoya en un contexto de fuerte demanda internacional, con un crecimiento del gasto turístico cercano al 8%, lo que apuntala el interés del capital por activos de mayor calidad y en destinos consolidados", detallan desde la consultora.