Málaga vive del turismo. Negarlo es absurdo. Llenan los hoteles, los restaurantes, los campos de golf, las tiendas, los museos... Y eso genera dinero y empleo.
Turismo Costa del Sol presentó un balance el pasado 8 de enero en el que señalaba que en 2025 la provincia había recibido a 14,65 millones de turistas que supusieron un ingreso de 21.811 millones de euros y que haya 152.000 trabajadores en el sector.
El reto ha sido que no se concentrara todo de junio a septiembre, sino que el turismo se repartiera a lo largo de todo el año. Es una forma de no saturar la provincia en apenas cuatro meses y de mantener la actividad económica.
Es triste ver hoteles o restaurantes cerrados en invierno que en verano están repletos. El turista que busca estar tirado en la playa al sol viene más en verano, aunque ese tipo de viajero ya empieza a llegar incluso en marzo y está hasta octubre. Un poquito de fresquito en la playa pero con sol no es lo mismo que estar a 10 grados bajo cero en Noruega y sin un rayo de luz.
La clave para estirar el turismo ha sido la diversificación. No depender solo de la playa, sino de los deportes, de la gastronomía, de la oferta cultural, de la oferta de naturaleza -la rehabilitación del Caminito del Rey ha sido un acierto enorme-, etcétera.
La fidelidad de los turistas es siempre uno de los aspectos más destacados por las instituciones y por las empresas turísticas.
Hay un dato claro. El Instituto Nacional de Estadística ha publicado esta semana la Encuesta de Ocupación Hotelera y, entre los muchos datos que ofrece, hay uno especialmente llamativo: la estancia media.
Lo hace por meses y el último es el de diciembre. Los turistas estuvieron, de media, tres días alojados en los hoteles de la Costa del Sol en diciembre, que no se caracteriza por la buena temperatura.
En las costas andaluzas, solo los hoteles de la Tropical en Granada tuvieron una estancia media mayor con 4,1 días. La mayor estancia media en España está en Canarias, en torno a una semana, ya que se suelen vender paquetes de touroperadores de esas características y el tiempo es más benigno.
Una estancia media de 3 días en diciembre en los hoteles, comparándolo con el resto de destinos de España, está muy bien. Pero es curioso porque cuando se analiza la misma estadística en agosto, no hay grandes diferencias. En agosto de 2025, la estancia media en los hoteles de la Costa del Sol fue de 4,14 días, es decir, solo un día más en pleno verano que en pleno invierno.
Eso sí, hay una notable diferencia entre agosto y diciembre en cuanto a viajeros y pernoctaciones en los hoteles. En agosto hubo 722.000 turistas alojados que hicieron 2,8 millones de pernoctaciones. En diciembre hubo 329.000 clientes e hicieron 962.000 pernoctaciones.
Hay que tener en cuenta que esta estadística habla solo de hoteles. No se tienen en cuenta, por ejemplo, el número de personas alojadas en viviendas turísticas, que también tienen altos índices de ocupación durante prácticamente todo el año.
