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Nueve mujeres y un hombre que están luchando por superar un cáncer de mama cambiaron el pasado miércoles durante unas horas las consultas, los tratamientos y las preocupaciones por los focos, la música y la ilusión de subirse a una pasarela.

La explanada junto al Cubo del Centre Pompidou Málaga acogió este miércoles la tercera edición de la Pasarela Contra el Cáncer de Mama, organizada por la Asociación Española Contra el Cáncer en Málaga, en colaboración con Málaga de Moda, marca de la Diputación Provincial de Málaga, y Nueva Moda Producciones.

La historia de esta pasarela comenzó mucho antes de que se encendieran las luces. Durante los últimos meses, sus protagonistas han compartido ensayos, pruebas de vestuario, sesiones de fotografía, maquillaje y peluquería, nervios y muchas risas.

Esta experiencia tiene el objetivo de ofrecerles una ilusión en mitad de un proceso complejo y, al mismo tiempo, crear un espacio en el que compartir experiencias y establecer vínculos con otras personas que atraviesan situaciones similares.

La cita comenzó con el regreso a la pasarela de participantes de las dos ediciones anteriores, que fueron las encargadas de abrir el desfile y ceder simbólicamente el testigo a los protagonistas de este año.

Las modelos veteranas desfilaron con diseños de firmas pertenecientes a Málaga de Moda: Galana, Julieta Brand, Tricotra, Julieth, La Gioconda y Lucía Cano.

Tras ellas llegó uno de los momentos más esperados de la noche. Nueve mujeres y un hombre, pacientes y supervivientes de cáncer de mama, recorrieron por primera vez la pasarela vestidos por la diseñadora Sonia Peña.

La participación masculina sirvió también para recordar una realidad menos conocida: el cáncer de mama puede afectar igualmente a los hombres, aunque representan aproximadamente el 1 % de los casos.

Un camino de "Baldosas amarillas"

El desfile de los nuevos protagonistas estuvo precedido por un vídeo que ha recogido el camino recorrido durante estos meses.

La canción “Baldosas amarillas”, de Samurai, sirvió para abrir el desfile y ser el hilo conductor para representar un recorrido que comenzó con el diagnóstico y los tratamientos, pero en el que también aparecieron momentos únicos como los primeros ensayos, las pruebas de vestuario, las sesiones de fotos, las risas y las amistades nacidas durante esta experiencia.

Una metáfora que desembocó en una última baldosa: la de levantar la cabeza y caminar juntos, esta vez sobre una pasarela.

"Nos lo tomamos a pecho"

La Pasarela Contra el Cáncer de Mama se enmarca este año en la campaña “Nos lo tomamos a pecho”, con la que la Asociación Española Contra el Cáncer quiere ir un paso más allá del diagnóstico y el tratamiento y poner el foco en cómo viven las mujeres la enfermedad y cuáles son las necesidades que ellas mismas consideran prioritarias.

La campaña parte de una idea esencial: hay que curar, pero también cuidar. Las pacientes reclaman sentirse atendidas más allá del tratamiento, poder tomar decisiones contando con información clara y rigurosa, disponer de espacios acogedores y accesibles y sentirse escuchadas por los profesionales que las acompañan. Necesidades que abarcan no solo el ámbito sanitario, sino también el bienestar emocional, familiar, laboral y social.

El presidente provincial de la Asociación Española Contra el Cáncer en Málaga, Juan Carlos Martín García, destacó durante el acto que esta cita es “mucho más que un desfile” y supone “un espacio para visibilizar, reconocer y acompañar a las personas que conviven con el cáncer de mama”.

La Pasarela Contra el Cáncer de Mama cuenta con la colaboración del Centre Pompidou Málaga, Hotel Málaga Palacio y Antonio Eloy Escuela Profesional así como con el patrocinio de Maribel Yébenes, SEAMA, Fundación Sando, Segurisur, McArthurGlen, HM Hospitales, Fundación Bida y Fundación “la Caixa”.

Una suma de apoyos que ha permitido hacer realidad una iniciativa que tiene como principal objetivo acompañar a las personas con cáncer de mama y regalarles una experiencia diferente.