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Las claves

Rosario, una malagueña de 94 años, llegó al Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga este pasado martes sobre las 13.45 horas porque tiene anemia y necesitaba una transfusión de sangre. Fue atendida, pero la familia denuncia que la mujer ha estado en una camilla de ambulancia hasta las 14.30 de este miércoles.

“El médico nos dijo después de hacerle una analítica que le tenían que hacer una transfusión” y que le darían una cama lo antes posible, explica José Antonio Bermúdez, el hijo de la paciente, a EL ESPAÑOL de Málaga. Eso fue a las 17.30 horas de ayer y en esa misma camilla le hicieron la transfusión de sangre y ha pasado la noche hasta que su familia ha ido a visitarla y ha empezado a buscar respuestas.

Lleva sin comer desde ayer. Solo ha estado bebiendo agua y un yogur que le hemos dado nosotros”, explica el hijo de la paciente que sostiene que fue en ese instante cuando han ido a poner una reclamación.

Finalmente, tras hablar con los médicos y poner la queja, a las 14.30 horas Rosario ha conseguido una cama en Observación, pero la dejará en las próximas horas porque, según Bermúdez, la van a trasladar al Hospital Valle del Guadalhorce. “La decisión de trasladarla la hemos tomado después de una recomendación del médico internista”, añade.

En este sentido, Bermúdez señala que no tienen queja de ninguno de los sanitarios con los que trataron y considera que “ellos hacen lo que pueden de forma muy correcta con lo que tienen”.

"Saturación crónica" de las Urgencias del Clínico

Cabe recordar que la Junta de Personal del Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga ha denunciado este miércoles que las Urgencias de centro sanitario sufren una "saturación crónica".

El área de Observación del Clínico, según han explicado en un comunicado, cuenta con un número elevado de camillas x que son “utilizadas para la atención de pacientes frágiles, de edad avanzada y con múltiples patologías, que permanecen en ellas durante periodos prolongados de tiempo”.

Estas camillas no pueden considerarse camas hospitalarias ni reúnen las condiciones necesarias para estancias prolongadas ni para la atención que este perfil de pacientes requiere”, explican.

A esta situación se añade “la presencia constante de pacientes frágiles ubicados en sillones durante horas o incluso días, a la espera de una cama hospitalaria”.

Estos pacientes son personas “con patologías complejas, deterioro funcional o necesidades asistenciales continuadas que no deberían permanecer en estas condiciones, lo que compromete su seguridad, confort y evolución clínica”.