Publicada

Las claves

Con capas y máscaras de superhéroes. Así van a trasladar los profesionales del Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Quirónsalud Málaga a quirófano a los pacientes pediátricos.

El objetivo de esta iniciativa es que vivan este proceso como una aventura divertida, contribuyendo así a reducir el miedo y la ansiedad asociados al proceso quirúrgico, según han informado en un comunicado.

El doctor Alexander Siles, jefe del Servicio de Cirugía Pediátrica, advierte que "esta iniciativa de humanización quirúrgica pediátrica transforma el momento previo a una intervención en una experiencia positiva para los niños y sus familias".

A su llegada al bloque quirúrgico, los niños pueden elegir su capa y su máscara, convirtiéndose simbólicamente en superhéroes; "un poquito más héroes de lo que ya son por el hecho de someterse a una intervención quirúrgica a tan pronta edad".

La iniciativa se ofrece a todos los pacientes pediátricos intervenidos en el Hospital de Día Quirúrgico y forma ya parte del circuito habitual del Servicio de Cirugía Pediátrica. El equipo asistencial acompaña en todo momento a estos pacientes, que mantienen esta experiencia de capas y máscaras hasta el momento de la inducción anestésica, dentro de un entorno seguro y protocolizado.

"Cuando un niño vive el día de su operación como una aventura, cambia por completo su actitud: está más tranquilo, más confiado, y eso repercute directamente en cómo lo viven también sus padres. Además, una familia que ve a su hijo sonreír y sentirse seguro afronta todo el proceso con mucha más calma", según Siles.

El proyecto destaca por su enfoque de cultura de equipo, ya que en él participan de forma coordinada todos los profesionales implicados en la atención quirúrgica pediátrica. Esta iniciativa se inspira en experiencias previas de humanización pediátrica desarrolladas en distintos centros sanitarios y se adapta al modelo asistencial del Hospital Quirónsalud Málaga, integrándose de manera estructurada en su circuito quirúrgico.

Además, se enmarca dentro de un conjunto más amplio de acciones orientadas a mejorar la experiencia del paciente pediátrico, como la decoración infantil de los boxes, el uso de pijamas adaptados o la proyección de contenidos audiovisuales en el quirófano.

La valoración por parte de las familias está siendo muy positiva. "Verle entrar tranquilo y con ilusión lo cambió todo. Para nosotros fue una forma de vivir ese momento con mucha más serenidad y confianza", señala la madre de uno de los pacientes intervenidos recientemente.