Málaga

A principios de mes, una sanitaria de un centro de salud en Málaga fue amenazada de muerte por no prescribir antibióticos. La pediatra fue sorprendida por dos mujeres, la madre y la abuela de un menor que la profesional atendió en noviembre. Ambas señoras le dedicaron insultos a la víctima. Es una de las tantas agresiones que sufre cada año el personal del Servicio Andaluz de Salud (SAS) en la provincia.

Málaga es territorio hostil para los sanitarios. Lo demuestra un informe presentado este martes por Comisiones Obreras. La provincia es la segunda que más ataques físicos y verbales registró el año pasado (186), por debajo solo de Sevilla (279). Le siguen Cádiz (140), Córdoba (114), Jaén (90), Huelva (84), Granada (79) y Almería (70). "En la plantilla con 17.160 trabajadores se ha producido 3.080 agresiones entre 2007 y 2020", ha señalado Lola Segado, secretaria de Salud Laboral del sindicato.

Málaga se convierte en una de las provincia con más agresiones en el sector sanitario. De hecho, casi un 18% de profesionales del SAS aquí ha padecido un ataque en su lugar de trabajo en los últimos 14 años. Por centros, los dos hospitales de la capital se llevan casi el 50% (en concreto el 45,69%) del total de las agresiones. El Virgen de la Victoria registra un 23% y el Regional de Málaga un 25%.

El presente informe, aclaran en un comunicado CCOO, "pretende estudiar y analizar la evolución de las agresiones que han sufrido los trabajadores y trabajadoras del Servicio Andaluz de Salud en un período largo de catorce años (2007-2020), según los datos registrados en el Registro Informatizado de Agresiones (RIAC) por provincias".

Todas aquellas agresiones que no han sido denunciadas quedan fuera del informe, aunque CCOO tiene constancia de que "cerca de un 20% de agresiones no trascienden y por tanto no se registran". A primera vista, en el informe se puede observar cómo se invierte la curva descendente que se estaba produciendo a raíz de agravarse la crisis económica a partir de 2010, para volver a descender entre 2012 y 2013.

El sindicato señala un incremento paulatino desde 2013 en adelante en las cifras de agresiones a profesionales sanitarios, alcanzando la cifra récord en 2019 de 1.507. "El año 2020 es un año atípico por la pandemia y el tiempo de confinamiento que duró tres meses, donde la asistencia sanitaria habitual de otros años quedó en un segundo plano por la atención a la pandemia", han precisado. Es evidente que ese es el motivo principal de la reducción a 1.042 agresiones en 2020 en la comunidad autónoma, un 30,85% menos que en 2019.

Málaga lidera el ranking de agresiones físicas cometidas en 2020 con 54, once más que en Sevilla en el mismo periodo de tiempo. En cuanto a insultos verbales, la provincia se sitúa en segunda posición con 132 frente a las 236 de Sevilla, el doble.  Si se relaciona el número de trabajadores en plantilla con el número de ataques, la ratio de Málaga (17,94%) supera el de las demás provincias andaluzas.

Asimismo en cuanto a la Atención Primaria es en el distrito de Málaga es el que recibe mayor número de agresiones (17,20). Se da la circunstancia que en la capital y área metropolitana se produce el 62,89% de todas las agresiones registradas en la provincia.

Entre las conclusiones del completo informe de Comisiones Obreras, el sindicato señala que "las agresiones diarias que se producen en el ámbito territorial de Andalucía es un dato preocupante". "Cada día casi tres profesionales del SAS han  sufrido una agresión (2,85 agresiones/día) en 2020", alerta. Málaga, en concreto, tiene registrada el 22,33% del total de agresiones en Andalucía entre 2007 y 2020.

También hace hincapié en que "el 13,47% de la plantilla del SAS ha sufrido agresión en los últimos 14 años", siendo Málaga la provincia que más agresiones sufre en relación con la plantilla, casi el 18%, muy por encima de la media andaluza.

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