Elvira Bernal, vecina del barrio malagueño de Churriana, vive y duerme rodeada de muñecas. Tiene una colección de más de 60, varias con más de un siglo de historia, y todas comparten habitación con ella en su casa.
Hay quien no entiende cómo puede vivir así, "se les ponen los vellos de punta". Este año, por primera vez, cualquiera puede verlas de cerca y sin pagar un euro.
“El gabinete de las curiosidades de Elvira Bernal” abrió sus puertas el pasado viernes 16 de octubre en la Casa de la Cultura de Churriana, en la calle Torremolinos.
Podrá visitarse hasta el 31 de octubre, de lunes a sábado, de 17.00 a 20.00. La muestra se suma así a los días previos a la Noche del Terror, la fiesta de Halloween que cada año llena el barrio de visitantes y que en 2026 alcanza su edición número 11.
Bernal reconoce que Halloween siempre le ha apasionado. Se pasa el año entero preparando su puesta en escena y su disfraz, porque le gusta ir “muy trabajada”. Participa en la fiesta por su cuenta, sin grupo ni colectivo detrás.
Una afición que empezó con una sola muñeca
La colección nació casi por casualidad. Bernal cuenta que se compró una muñeca “y eso fue un no parar”. Hoy suma “60 y tantas”, y entre ellas hay dos que guarda con especial cariño, una de 1800 y otra de la última década de ese mismo siglo. Asegura que esas piezas hay que verlas en persona “por lo que transmiten”.
Las ha ido reuniendo poco a poco gracias a plataformas como Todocolección y Wallapop, y algunas de ellas las encontró en mercadillos. Explica que no tiene todas las que quisiera “porque son piezas bastante caras” y que siempre intenta hacerse con ejemplares originales, con su vestimenta de época.
La niña del Exorcista.
Busca muñecas heredadas y bien conservadas, algo que no resulta fácil después de tantos años. “V muchas, pero claro, después de tanto tiempo terminan en el desván y no están tan cuidadas como debería”, lamenta.
Una exposición gratuita y abierta a todos
En los últimos años, Bernal recibió varias propuestas para enseñar su colección en espacios privados y cobrando entrada. Las rechazó todas. Según dice, “a mí eso no me gustaba”.
La oportunidad llegó este año con el cambio de equipo en la Junta Municipal del Distrito 8, al que define como “un equipo fenomenal” en el que todos, “desde el primero hasta el último”, son “muy competentes”.
Fue entonces cuando se ofreció a colaborar en la Noche del Terror y propuso montar la exposición en un espacio público “para que todo el mundo tuviera acceso”. Insiste en que “en ningún momento” quiso lucrarse con ella.
Su idea pasaba por aportar su granito de arena a la fiesta del barrio y acercar al público unos objetos que hablan “de otra época”.
La idea de exponer las muñecas no fue solo suya. Bernal quiere dar las gracias a sus amigas Inma de los Santos y Marina Vílchez, que le insistían cada vez que la visitaban en casa en que tenía que enseñar la colección.
También a la asociación Ciriana, que la ha ayudado a hacerlo realidad. El Ayuntamiento de Málaga colabora con la muestra.
Otra de las muñecas.
“No es un pasaje del terror”
La reacción de los primeros visitantes da una idea de lo que se encuentra el público al entrar. Bernal recuerda que a Luis Bermúdez, asesor del concejal Borja Vivas, en Churriana, “se le cambió la cara” en cuanto cruzó la puerta y le dijo, palabra por palabra: “Elvira, esto da miedo”.
Así, Elvira advierte que “mucha gente se cree” que ha montado un pasaje del terror y confirma que "para nada lo es". Es un gabinete de curiosidades, y de ahí el nombre que figura en el cartel oficial.
La fama de muñecas malditas como Annabelle, popularizada por el cine de terror, no le quita el sueño. “Yo no creo en maldiciones”, afirma. Lo dejó claro también el día que enseñó su colección a las personas que le han ayudado a organizar la exposición. “Esta es mi casa. Yo vivo y duermo con ellas en mi cuarto, estoy rodeada de ellas”, les dijo.
Una imagen del día de la inauguración.
Sí cree que cada muñeca tiene “una energía” propia. Por eso considera que nadie debería tocarlas salvo su propietario y que hay que tratarlas “con respeto”. Por la fragilidad de las piezas, la sala tiene un aforo reducido. “No se puede entrar allí como si fuera una calle”, avisa.
Un año de trabajo para la noche de Halloween
El 31 de octubre, la exposición no cerrará a las 20.00. Sus amigas se quedarán al frente de la sala hasta que salga el último visitante, porque Bernal estará a esa hora en Las Pedrizas con su actuación.
Este año ha elegido el circo como temática, “pero no cualquier circo”. Lleva un año preparándolo todo, desde el traje hasta el último detalle de la puesta en escena. La acompañará en la calle Marina Vílchez, que se une a ella desde hace dos o tres años, y el grupo de teatro de mayores de Churriana. “Para mí eso es un honor”, confiesa.
Annabelle.
Bernal tiene claro a quién se debe el éxito de la Noche del Terror. Destaca a los vecinos de Las Pedrizas, donde “hasta la gente mayor decora su casa”, y a los colectivos de otros puntos del barrio que llevan allí sus propios espectáculos. “Sin los vecinos no habría fiesta de Halloween, por mucho que quisiera quien quisiera”, subraya.
A quien todavía dude si acercarse este año a Churriana, le lanza una advertencia. Asegura que “sería imperdonable” no ir, porque esta edición “va a ser la mejor, sin duda”. Y añade que no basta con los vídeos o las fotos. “Hay que verlo de verdad”, concluye.
