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Las claves

La trilogía cinematográfica ‘Regreso al Futuro’ convirtió al DeLorean DMC-12 en uno de los grandes iconos de la cultura popular de los años 80 y en uno de los vehículos más reconocibles de la historia reciente. El director de ciberseguridad de Google, el malagueño Bernardo Quintero, fue uno de esos niños que soñaban con este llamativo coche. Ahora, más de cuatro décadas después, este modelo se puede conocer a fondo en el Museo del Automóvil y la Moda de Málaga (MAM) gracias a la donación del ingeniero malagueño, que lo adquirió hace unos años.

Se trata de un DeLorean DMC-12 Coupé de 1981, fabricado en Dunmurry (Irlanda del Norte), que ha pasado por un proceso de restauración y puesta a punto de dos años después de ser localizado en Bélgica.

“Un coche así no nació para estar guardado en un garaje”, explica Quintero, que añade que aunque ha tenido "la suerte de disfrutarlo" prefiere que esta pieza se ubique en un sitio donde pueda verlo y disfrutarlo mucha más gente. "Si ese sitio está en Málaga, mejor todavía", añade.

La unidad que llega al museo monta un motor PRV V6 atmosférico de 2.849 cc, desarrollado conjuntamente por Peugeot, Renault y Volvo, con una potencia aproximada de 130 CV y 208 Nm de par.

Cuenta con motor trasero, tracción trasera y cambio manual de cinco velocidades. "Si algún niño se asoma por la ventanilla y sueña con viajar en el tiempo, como hice yo, ya habrá merecido la pena", apunta el director de ciberseguridad de Google.

Todo comenzó a finales de 2022, mientras Quintero valoraba un cambio de vehículo, planteó una encuesta en Twitter para decidir entre un Mercedes EQS, un Tesla Model S y un DeLorean. El DMC-12 obtuvo el 44,6 % de los votos.

A partir de aquella consulta, y con la colaboración de su amigo Fran Manen, de Lord Drake Kustoms, comenzó la búsqueda de una unidad. El proceso culminó con la localización del vehículo en Bélgica y una restauración que se prolongó durante dos años.

DeLorean. MAM

Para las codirectoras del Museo del Automóvil y la Moda de Málaga, Mar González y Elvira Carrera, la incorporación de esta pieza amplía la lectura de la colección y refuerza una de las líneas que definen el proyecto museístico: presentar el automóvil como una manifestación del diseño y de la cultura de su tiempo.

“El DeLorean encaja especialmente bien en la colección porque permite contar muchas historias a través de una misma pieza: la del diseño industrial, la innovación, el cine y la cultura popular. Su presencia en el Museo también demuestra cómo un automóvil puede adquirir una dimensión cultural que va mucho más allá de sus características técnicas”, señalan las directoras.

Historia

El DMC-12 fue diseñado por el italiano Giorgetto Giugiaro y desarrollado con la participación de Lotus, bajo la dirección de Colin Chapman. Su carrocería de acero inoxidable sin pintar, las puertas de ala de gaviota y su configuración de dos plazas lo convirtieron en un automóvil fácilmente reconocible desde su lanzamiento.

Más allá de sus características, la historia del DMC-12 está marcada por el proyecto empresarial de John DeLorean, que abandonó General Motors para crear su propia compañía y desarrollar un automóvil diferente a los modelos que dominaban el mercado, según recuerdan desde el MAM.

La empresa terminó declarada en bancarrota pocos años después, pero el papel del vehículo en ‘Regreso al Futuro’ transformó su percepción pública y lo convirtió en un icono reconocido por varias generaciones. “Es una historia de ambición, de caída y, de alguna manera, también de segunda oportunidad”, explica Quintero.