Cada verano, la periodista Isabel Jiménez regresa a Almería, su tierra, para desconectar unos días. Y dentro de esa rutina veraniega hay una parada fija, uno de los rincones más bonitos del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, y su chiringuito de confianza.
Se trata del pueblo de Agua Amarga, donde está uno de sus restaurantes habituales, llamado Costamarga. La propia presentadora ha dejado constancia en varias ocasiones de su cariño por esta localidad costera de casas blancas. "Agua Amarga. Almería. Siempre. Celebrando la vida", escribía en una publicación en la que se la veía disfrutando junto a amigas tanto del pueblo como de su chiringuito y su playa. Un mensaje que resume bien lo que este lugar representa para ella cada verano.
Isabel Jiménez no es la única cara conocida a la que ha conquistado este rincón de Cabo de Gata. Lolita Flores y su hija Elena Furiase, o la influencer Lucía Pombo, han sido otras de las figuras que también han elegido Costamarga en su paso por la zona.
Lo primero que llama la atención de Costamarga es su ubicación. Se trata de un chiringuito situado al lado de la playa, muy pegado a la arena. Un emplazamiento en primera línea de mar que lo convierte en parada obligada para quienes visitan Agua Amarga, ya sea después de un baño o de un paseo por el pueblo.
El ambiente es el de un restaurante-chiringuito familiar, con trato cercano y amabilidad, terraza y comedor interior climatizado, y vistas directas a la playa de Agua Amarga. Eso sí, conviene reservar con antelación, especialmente en temporada alta, ya que es uno de los locales más solicitados de la localidad.
En la carta de Costamarga, el producto local y el pescado fresco son los grandes protagonistas. Entre los platos que más gustan a Isabel Jiménez destacan el calamar en aceite, el gallopedro y las coquinas, tres especialidades que reflejan el estilo marinero de la casa, según recoge la Guía Repsol.
No son los únicos elogios que recibe el restaurante. Otros comensales destacan también su corvina, que califican de "fresquísima", además de sus verduras y una carta de vinos que consideran una de las mejores de Agua Amarga, o los arroces, con opiniones que apuntan a que son "de categoría".
Qué visitar
Esta pintoresca localidad costera enamora por su ambiente sereno y su belleza natural, ideal para quienes buscan desconectar. Además, en los alrededores hay calas más pequeñas y apartadas, como la Cala de Enmedio y la Cala del Plomo, que son perfectas para quienes buscan privacidad y naturaleza virgen.
Muy cerca del pueblo se levanta la Mesa Roldán, una antigua elevación volcánica coronada por un faro y una torre defensiva del siglo XVIII. Desde su cima se obtienen vistas impresionantes de toda la costa del Cabo de Gata y del paisaje semidesértico que lo rodea.
La zona también cuenta con la Vía Verde que conecta Lucainena de las Torres con Agua Amarga, un antiguo trazado ferroviario que hoy se ha convertido en ruta para senderistas y ciclistas.
En la zona también se ubica el municipio de Níjar, que es conocido por sus casas blancas con planta de cubo, adornadas por coloridas macetas.
La localidad ofrece vistas a todo el casco urbano desde La Atalaya (torre vigía). La torre, que data de entre los siglos XIV y XVI, se erige sobre los restos de una fortificación musulmana anterior.
