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Andalucía está llena de pequeños pueblos que merece la pena descubrir. Algunos de estos municipios han sido reconocidos como ‘Pueblos Mágicos’, por su capacidad de unir patrimonio, cultura y tradición. Son lugares que invitan a perderse sin prisas, a disfrutar del paisaje, de la gastronomía local y de la hospitalidad de sus habitantes.

Arjona, en la provincia de Jaén, ha sido distinguido como ‘Pueblo Mágico del 2026’. Situada sobre una colina y rodeada por un inmenso mar de olivos, esta localidad conserva un casco antiguo de origen medieval que refleja la superposición de culturas: restos romanos, trazados islámicos y arquitectura cristiana se combinan en un entramado urbano lleno de encanto.

Arjona es también la ciudad natal de Muhammad I ibn al-Ahmar, conocido como Alhamar, fundador del Reino Nazarí de Granada, lo que le otorga un vínculo histórico muy especial con la historia de Andalucía y del último gran reino musulmán de la Península Ibérica.

Arjona ha sido un enclave estratégico desde la antigüedad. Durante la época romana era conocida como Urgavo, y todavía hoy pueden encontrarse restos arqueológicos que dan testimonio de su relevancia en la Bética. Posteriormente, bajo dominio musulmán, la ciudad se convirtió en un centro cultural y defensivo importante. Las murallas que rodeaban la villa, los aljibes y las torres de vigilancia son vestigios de su pasado militar y de la importancia de su localización.

Con la llegada de la Reconquista, Arjona pasó al dominio cristiano, y muchos templos y edificios fueron levantados sobre antiguos espacios musulmanes. Esta superposición de culturas es una de las características que hace único su casco antiguo.

Entre los elementos más destacados de Arjona se encuentran sus murallas medievales, que todavía conservan varias torres y lienzos defensivos. Desde lo alto de estas murallas se obtienen vistas panorámicas impresionantes sobre la campiña jiennense, un mar de olivos que se extiende hasta el horizonte.

La Iglesia de Santa María del Alcázar, construida sobre un antiguo alcázar musulmán, y la Iglesia de San Martín, levantada sobre la antigua mezquita mayor, mezclan estilos gótico, renacentista y mudéjar.

Otro punto de interés es el Santuario de los Santos, donde se conservan restos subterráneos romanos y tardoantiguos. Este lugar ofrece una experiencia única para los amantes de la arqueología y la historia, permitiendo adentrarse literalmente en capas de tiempo que se superponen bajo la superficie del pueblo.

La gastronomía de Arjona refleja la riqueza de la tierra jiennense. El aceite de oliva virgen extra, reconocido internacionalmente, es el protagonista de la cocina local.

Platos tradicionales como las migas, los guisos de cuchara, el ajoatao o los embutidos artesanos son un reflejo del sabor auténtico de la región.