Málaga

¿Quién no tiene un cactus en el despacho de su oficina o ha regalado uno de estos a un ser querido? En los últimos años, estas plantas conocidas como suculentas se han puesto muy de moda. Incluso hay un sector en alza respecto a su venta. Lo sabe muy bien La tienda del Cactus, una empresa de Málaga que factura 120.000 euros al año despachando los cactus más baratos y ratos por internet. 

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La agencia de publicidad Icbrg está detrás del proyecto de e-commerce, que ofrece plantas de este tipo a un precio asequible (desde un euro) a cactus únicos de coleccionista por 12.000. "Hemos trabajado en muchos proyectos de comercio electrónico y veíamos que muy pocos triunfaban. Queríamos vivir en nuestras propias carnes eso de dirigir desde fuera un proyecto así", cuenta uno de sus fundadores, Juanjo García Santamaría, a EL ESPAÑOL de Málaga. 

La empresa de marketing digital se plantó en la mesa con varios proyectos: una tienda de camisetas frikis, otra de coberturas para cupcakes y la elegida de cactus. Uno de sus community manager, Óscar Díaz García, es coleccionista y gran conocedor de estas plantas. Fue él quien les convenció para embarcarse en este proyecto que tantas alegrías les ha dado desde hace siete años.

Algunos de los cactus que venden.

Durante los primeros años trabajaron el método ensayo y error. "Nos centramos en los coleccionistas y en auténticas rarezas de más de 60 euros", recuerda García. En España, por desgracia, no abundan los amantes de estas valiosas plantas. Así que buscaron la manera de reconducir el proyecto asistiendo a ferias especializadas y haciendo contactos con productores.

A partir del cuarto año decidieron centrarse en la venta en línea de cactus para todo el mundo. "El bum vino de la mano de los cactus pequeños como regalo en bodas, bautizos y comuniones. Incluso lo pedían muchas empresas. Se trata de cactus para decorar desde 1,5 euros", precisa uno de los socios del negocio, que destaca que estas plantas están muy de moda. 

La tienda del Cactus tiene un pequeño invernadero donde se desarrollan y se almacenan alrededor de 5.000 plantas. Uno lo puede descubrir al desplegar en línea su catálogo donde tienen preciosas y numerosas variedades. "Nosotros compramos a productores locales de Almería y Murcia. Y allí les damos todos los cuidados que necesitan hasta que se vendan. No está abierto al público, pero es muy coqueto y está bien cuidado", destaca.

La empresa malagueña alcanzará este año los 120.000 euros de beneficio. "Estamos teniendo una media de entre siete y diez pedidos diarios. Con un ticket medio que supera los 30 euros", subraya García, que se atreve a decir que llevan vendidos casi 12.000 artículos de enero a septiembre. "Entre ellos hay complementos como maceteros y sustratos o el paquete especial para bodas, que son bandejas de 20 cactus. Plantas calculo que más de 20.000", asegura.

Un regalo para bodas ecológico

¿Regalar un cactus a los invitados a una boda es habitual? "Sí. Sobre todo suculentas, que no tienen pinchos y tienen formas de flor muy bonitas", responde. La empresa no sólo las vende para decorar los centros de la mesa sino como regalo original, ecológico y sostenible a los invitados.

Otra imagen de la página web.

"Hay que ser muy malo cuidándolo para que no te dure muchos años. En una feria empezamos a vender cactus de 5 por 5 centímetros a un euro. "Yo me llevo 20 para regalarlo para un cumpleaños", nos decían. El público no abrió los ojos. Fue un bombazo. En 2019 estábamos en plataformas de bodas muy conocidas", recalca.

Cuando llegó la pandemia pensaron que iba a ser una ruina, pero no les cancelaron casi ningún pedido "excepto alguna pareja que se peleó". Este 2021 han visto que las ventas de este año son bastantes, sumadas a los pedidos de 2020. "Nos hemos parado", admite García, que no tienen ningún amigo que no le haya pedido cactus para comuniones y bautizos.

La empresa tiene una demanda brutal de estas plantas tan particulares, pero aún ven complicado cruzar el charco. "Todos los días nos entran correos y llamadas de gente de Latinoamérica. Es una gran oportunidad. Pero debemos repensarlo en términos de logística para llegar hasta allí", reconocen. 

Érase una flor de tela pegada a un cactus

Entre las anécdotas, recuerdan la de una cliente que aseguraba que tenía un cactus con flor desde hacía diez años. "Todos los cactus echan flores. Esas flores duran en algunos cactus uno o dos días. Tiempo justo para admirarla y fotografiarla. Después puede pasar un año. Aquella mujer nos la trajo al día siguiente en una feria de Benalmádena. Resultó ser una flor de tela pegada con silicona a la planta", cuenta entre risas.

También les ha pasado muchas veces, cuando visitan ferias especializadas a la que tiene acceso mucha gente, que pasan muchas señoras diciendo que tienen ese mismo cactus. "Hablamos de que estas plantas que llevamos pueden estar valoradas en 12.000 euros. No pueden tener algo así", sostiene.

Al final de la conversación, García Santamaría recomienda visitar el Jardín Botánico de Cactus Mora y Bravard de Casarabonela. Se trata de un espacio vegetal único en Europa con 3.000 especies, algunas muy difíciles de encontrar, al que la Asociación de Amigos de los Cactus del municipio le ha dado mucha vida divulgándolo.