Cuando eres mentora y consultora y trabajas con startups y empresas tecnológicas, sabes que los cimientos del producto son fundamentales para empezar un negocio. También la experiencia te enseña que, una vez que las bases están asentadas, se debe buscar la manera de crecer, y en este caso, tanto Málaga como Andalucía en general son una gran cantera para el ecosistema emprendedor y de startups.
Desde mi perspectiva, la base del emprendimiento funciona como una mesa, en la que existen cuatro patas; estas deben ser firmes para poder soportar el peso.
La mesa, cuando hablamos de proyectos y emprendimiento, debemos usarla como herramienta para empezar a crear, idear, dibujar, esbozar, plantear y lograr que nuestro proyecto se convierta en un producto escalable y que este pueda seguir creciendo.
Las patas de la mesa las distribuyo de esta forma:
- El problema que buscamos solucionar y qué oportunidad tenemos realmente en el mercado.
- El cliente y la oferta de valor, qué hace que el cliente se decante por nosotros y qué realmente nos permite generarle valor e impacto positivo.
- El equipo humano que hace realidad la startup, lo que se dice de la magia de los fundadores, la capacidad y los recursos.
- Y la cuarta pata, el modelo de negocio y la financiación. Una idea se puede quedar en eso si no escala a producto o no existe un modelo de negocio detrás de la misma.
Refiriéndome a esta cuarta pata, voy a hablar en concreto de la financiación.
Tuve la oportunidad de participar en el lanzamiento de ADA Capital, un club de inversiones en startups, con foco principal en las mujeres andaluzas.
Fue un acto muy interesante que marca un antes y un después en el emprendimiento femenino y que estuvo presentado por Alicia Izquierdo como concejala de Innovación, Digitalización y Captación de Inversiones del Ayuntamiento de Málaga.
En su intervención, puso especial hincapié en la necesidad de seguir apoyando a las startups andaluzas, al talento femenino y al soporte necesario por parte de las entidades públicas para lograr avanzar.
Posteriormente, Nacho Alonso, cofundador y presidente de BanClubs, nos dio una clase magistral sobre cómo funcionan las inversiones en startups, cómo y dónde debemos invertir, las oportunidades de inversión que se abren y cómo tener en cuenta que los proyectos han de ser “viables, factibles e invertibles”.
En la mesa redonda bajo la moderación de Paula Fraguela, responsable de Emprendimiento del Polo de Contenidos Digitales, en la que participaron Nacho Alonso, Carmen González, como jefa de Inversión del Polo de Contenidos Digitales, Luciana Patiño, fundadora y managing partner de Inception Women Lab, y Cecilia Calonico, Chapter Director de Women in Tech Andalucía, se trataron temas tan importantes como el impacto de las startups en el tejido empresarial malagueño, la necesidad de inversión para poder potenciar el capital humano y cómo lograr a través de los clubes de inversión que las startups pasen de ser ideas o contar con capital semilla a convertirse en “scale-ups” que, más allá de generar un negocio rentable, también dejen una huella positiva en la sociedad.
Un concepto que se puso sobre la mesa y que llamó mucho mi atención es el reducido número de mujeres que invierten en mujeres. Esto es algo que, como participantes del ecosistema malagueño, debemos cambiar; hemos de fomentar la confianza en invertir en proyectos femeninos y que el ecosistema vaya poco a poco transformándose hasta llegar a ser más equilibrado.
Hemos de tener en cuenta que una inversión va más allá de lograr una determinada rentabilidad a medio o largo plazo; también es algo que debe apoyar a las startups para acceder a especialistas y a mentores que las puedan guiar en ese camino.
El encontrarme en mi camino con personas como Luciana Patiño, una inversora e impulsora de la tecnología, con grandísimo conocimiento y experiencia en estos ecosistemas, y que haya elegido Málaga para la construcción y el lanzamiento de ADA Capital, hace que sea un proyecto sumamente atractivo y que además cuente con un gran equipo de apoyo.
En el caso de su alianza con BAnCLUBS, se demuestra cómo estas iniciativas que mezclan fondos públicos y privados con un propósito claro deben seguir en aumento.
El factor humano y el económico son fundamentales para fraguar el éxito, ya que la constancia y la formación de un equipo con habilidades blandas y conocimientos técnicos serán la llave para lograr esta alianza ganadora.
¿Y vosotros haríais uso de una mesa de tres patas, o preferís una base firme?