Málaga, Mujeres y Marzo: las tres palabras empiezan por M, pero no deben ir necesariamente enlazadas; o, bueno, corrijo: dos de ellas sí, “Málaga y Mujeres”, ya que Málaga es una ciudad que permite tanto la conexión con una amplia red de mujeres emprendedoras gracias a su amplia red de entidades y eventos como ayudar al crecimiento empresarial de este colectivo.

Cuando me mudé a Málaga, hace cosa de cuatro años, con la curiosidad que me caracteriza, quise conocer diversas comunidades relacionadas con la tecnología y el emprendimiento. Gracias a Meetup y a Eventbrite, pude asistir a eventos bastante interesantes, charlas, encuentros de networking, e ir sumergiéndome en ellos hasta llegar a dar mis propias charlas.

Muchos de dichos encuentros contaban con asistentes de diversos países, creando un entorno multicultural, en el cual la mayoría de la comunicación era en inglés, que es el lenguaje común y habitual en entornos tecnológicos.

En estos eventos, generalmente notaba que estaban liderados por hombres, con ponentes masculinos y los asistentes en su mayoría también, lo cual no me incomodaba en absoluto, pero sí me causaba sorpresa, al tener una participación minoritaria femenina.

Este panorama cambió cuando hace más de tres años pude ver nacer a la comunidad de She Wins, concebida y liderada por Agnieszka Fronia y Sophia Gruner, una iniciativa que ha logrado dar voz y sobre todo protagonismo a las mujeres, ya sean empresarias, con una idea a desarrollar o trabajadoras por cuenta ajena.

En él se empezaron a crear eventos que se han ido transformando en bilingües, dándole la vital importancia al castellano, y podríamos decir al malagueño, llevando a una consonancia con mayor autenticidad con la región. Además, ¡mi más sincera felicitación! Porque recientemente han logrado constituirse como asociación y contar con un equipo base bastante consolidado.

En este grupo o comunidad, nos reunimos mujeres que tenemos en común la curiosidad, el deseo de aprender y crear sinergias para no solo crecer profesionalmente, sino también personalmente.

En los últimos años me he encontrado con que los eventos liderados por mujeres tenían lugar en el mes de marzo, y me pregunto, al ser el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, ¿es el único mes en el año en el que las mujeres somos protagonistas, o el sentido común me dice que todos los meses deberían tener la misma relevancia? Para mí la respuesta es clara: TODOS los meses las mujeres tenemos valor que aportar y cosas que decir.

Sin ir más lejos, recuerdo un mes de agosto, en una ola de calor, cuando asistí a una charla de Asma Derja sobre la ética en la inteligencia artificial, en la que me encontré con conceptos nuevos e interesantes, donde aprendí acerca de la normativa europea, el marco jurídico y la responsabilidad que tenemos como individuos en el uso de la IA.

Apoyando mi hipótesis de necesitar en Málaga en particular y en España en general, os doy algunos datos relevantes:

"En España, según la iniciativa #DóndeEstánEllas de la Oficina del Parlamento Europeo, en 2025 se analizaron 6.173 eventos públicos y el 33,4% de ellos no contó con ninguna mujer ponente, mientras que la participación femenina descendió al 46,5% del total de ponentes."

El Parlamento Europeo también publicó los siguientes datos:

En 2025, las mujeres representaron el 46,5% del total de ponentes, con 9.629 mujeres frente a 11.075 hombres. Esto supone un retroceso respecto a años anteriores: la participación cercana a la paridad se situaba en 52% en 2024, 53% en 2023 y 49% en 2022.”

También es importante puntualizar que comunidades privadas como Women Techmakers centralizan el mayor número de eventos en marzo, por ejemplo, en ciudades como Madrid o Málaga, y otras entidades han hecho lo propio para lograr una mayor repercusión a nivel mediático.

A principios de 2026, asistí a un evento de liderazgo y de cómo mejorar nuestras competencias, organizado por She Wins Málaga, donde Hattie Harrison nos contó en primera persona su experiencia en el mundo corporativo y cómo llegó a ganar la confianza para hablar con autoridad y liderazgo en entornos complejos corporativos, mayoritariamente masculinos, en cargos de dirección y gestión. Dándonos claros consejos para liderar sin perder nuestra esencia y valores.

La parte de los referentes femeninos es algo que debe darse por sentado y no algo que año a año tengamos que seguir reivindicando. La equidad debe ir más allá del papel o de las cuotas impuestas por el gobierno de turno.

Esto urge y debe verse reflejado tanto en las ayudas a emprendimiento como en las políticas internas de las grandes corporaciones. No debemos siempre contar con iniciativas privadas autofinanciadas o con ingenio como el que ha tenido la comunidad de Yes we tech, de la que os he contado en otros artículos, con su libro “Damos con la tecla”, en el que de una manera divertida y cercana nos transmiten historias de referentes reales como Laura Lacarra, creadora del botón de ayuda, o Lucía Pardo, creando juegos y ferias que acercan el lenguaje de programación a todos.

Cuando las ponencias, eventos y congresos, liderados por mujeres, dejen de ser noticia y el porcentaje de participación sea más igualitario, en ese momento, artículos de opinión como este pasarán a ser una rareza histórica.