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Las claves

La apuesta de la Junta de Andalucía y del Ayuntamiento de Nerja por ordenar la explotación turística del río Chíllar, desbocada por la presencia masiva de personas años atrás, da un paso clave.

La hoja de ruta trazada tiempo atrás por la Administración regional pasa por seguir un modelo semejante del Caminito del Rey. Es decir, por dejar en manos de una empresa privada la ordenación y el control de acceso al paraje.

Esta estrategia, que fracasó hace un año después de que fueran rechazadas las propuestas privadas, se retoma con la existencia de dos entidades interesadas en hacerse con la concesión del espacio.

EL ESPAÑOL de Málaga ha tenido la posibilidad de conocer en detalle el contenido de los proyectos de intervención de las dos firmas que están en la pugna: Iniciativas Turísticas Ardales/Travelnatura, vinculada a Hermanos Campano, y Sando.

Aunque coinciden en el diagnóstico, al subrayar que la masificación volvió insostenible el uso libre del paraje. Sin embargo, difieren de manera clara en el precio del acceso, en la forma de organizar el recorrido y el nivel de intervención sobre el entorno.

Esta circunstancia, agravada por el riesgo elevado de incendio, llevó al Ayuntamiento de Nerja a cerrar el acceso al río hace ahora casi tres años.

La oferta de Travelnatura

Travelnatura propone una campaña de funcionamiento para 2026, del 1 de mayo al 31 de octubre, con posibilidad de prórroga en campañas posteriores. Su modelo arranca con un sistema de venta previa de entradas, control de accesos y presencia de personal en puntos estratégicos del recorrido, con el objetivo de ordenar la visita y evitar aglomeraciones.

La propuesta divide el sendero en dos tramos. El primero, en color verde, iría desde la entrada hasta pasado el primer Cahorro y estaría pensado para familias, personas mayores o visitantes con poca experiencia; en ese sector prevé una pequeña represa y un área de descanso. El segundo, en color naranja, se dirige a un público más aventurero o deportista y llega hasta el Vado de los Patos, donde concluye el recorrido total.

Recorrido planteado por la empresa vinculada a Hermanos Campano.

Travelnatura estima una duración media de visita de unas 4 horas, aunque el trayecto completo de ida y vuelta puede ocupar hasta 6 horas si se realiza el recorrido largo. La empresa plantea un aforo inicial de 500 personas al día y un precio general de 10 euros IVA incluido, con gratuidad para menores de 8 años.

En materia de movilidad, la propuesta contempla el aparcamiento en la zona norte de calle Mirto y la posibilidad de un minibús lanzadera hasta el acceso en la cantera, un trayecto de 1,2 kilómetros que la empresa presenta como una mejora de la experiencia y una forma de reducir presión sobre el entorno inmediato.

La propuesta de Sando

Sando plantea un enfoque más compacto y operativo. Su propuesta fija el servicio del 1 de mayo al 1 de noviembre, con horario de lunes a domingo de 9:00 a 18:00. El acceso se concentraría en La Cantera, donde comenzaría el tránsito por el cauce con verificación de entradas, control de aforo y personal operativo.

La empresa propone un recorrido único, de ida y vuelta por el mismo trazado, hasta la Poza de los Patos como punto objetivo. A diferencia de la otra oferta, no divide la visita en dos tramos por colores ni plantea una experiencia escalonada; su lógica es la de un itinerario controlado que facilite la supervisión, el retorno y, en caso necesario, la evacuación.

Sando recuerda además que la ruta del Chíllar tiene dos formatos históricos: una corta, de unos 9 kilómetros ida y vuelta y unas 3 horas, y otra larga, de unos 18 kilómetros y unas 6 horas. Su propuesta se alinea con la segunda opción, pero siempre dentro de un sistema de control más estricto.

La entrada que propone SANDO cuesta 4,90 euros IVA incluido e incluye seguro. El sistema se completaría con pulseras identificativas de color diario, una web de reservas, información meteorológica en tiempo real, canje o devolución automática si el servicio se cierra y un fuerte componente de vigilancia y seguridad mediante cámaras, puntos de encuentro, planes de autoprotección y coordinación con los servicios de emergencia.