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La investigación por el asesinato del cirujano plástico Alexander Aslani en Marbella mira hacia la clientela femenina de su propia consulta. Fuentes policiales sostienen ante EL ESPAÑOL de Málaga que todo parece indicar que una paciente o su entorno estarían detrás del encargo que acabó con la vida de este reputado médico con más de 30 años de experiencia.

Los investigadores llegan a esa conclusión por la frívola forma de actuar elegida para saldar su conflicto con el cirujano. Contratar a un sicario para ejecutarlo apunta, según estas fuentes, a alguien relacionado con el crimen organizado.

Los agentes han revisado uno a uno los perfiles de las clientas del cirujano para averiguar quién pudo hacer semejante encargo y tienen a una mujer "identificada", según las fuentes consultadas.

Además, otra fuente policial añade que algunos pacientes de la clínica estaban ligados con actividades aparentemente ilícitas: "Tenía clientela en el Estrecho". "Hablamos de familiares, mujeres o novias del narco", asevera.

Como adelantó este jueves EL ESPAÑOL de Málaga, la Policía Judicial ha trabajado a contrarreloj para analizar la vida laboral y social de Aslani, también su faceta sentimental. Los investigadores han descartado así que el crimen respondiera a una relación extramatrimonial o a algún vínculo del médico con el narcotráfico u otros ámbitos delictivos.

Sobre la mesa quedan dos hipótesis, ambas ligadas a una operación de cirugía estética. Según algunas fuentes, la tesis policial es que la paciente "contrata al sicario porque no le devuelve el dinero entregado para una operación". "Se arrepiente de la cirugía contratada, el médico es el mejor de Europa, pero no le devuelve ese dinero", añaden.

También hay una segunda línea de investigación, aunque con menor fuerza, que apunta a la posibilidad de que la mujer no habría quedado conforme con el resultado de una intervención quirúrgica por parte del doctor. Ante ese supuesto mal resultado, habría reclamado la devolución del dinero y el médico se habría negado.

Para ejecutar el encargo, la persona que pagó habría recurrido a un sicario de apenas 18 años. El joven fue detenido este jueves en un Airbnb de Benalmádena cuando ya lo tenía casi todo listo para abandonar España.

La investigación sigue abierta para confirmar si la mujer identificada es la supuesta paciente que contrató la ejecución del afamado cirujano, conocido por esculpir los glúteos de muchas mujeres en operaciones estéticas valoradas en miles de euros.

El caso

Los hechos ocurrieron sobre las 18.00 horas del miércoles pasado en la clínica estética Cirumed, ubicada en la urbanización Real Panorama de Marbella. Un encapuchado entró en el centro y disparó al cirujano en la cabeza, donde recibió cinco impactos de bala.

El atacante huyó del lugar después en una moto de campo, seguido de un segundo vehículo, que sería, según los testigos, un Audi de color negro. Huyeron por la zona trasera de la clínica, evitando ser captados por las cámaras de la autovía. La clínica está justo al lado de una de las carreteras principales de la Costa del Sol, la A-7. Menos de 24 horas después, el autor de los disparos era detenido a unos 40 kilómetros del lugar de los hechos.

Más de 30 años de trayectoria

Aslani acumulaba más de 30 años de experiencia y unas 14.000 operaciones. Entre 2008 y 2018 fue jefe de los departamentos de cirugía plástica de los hospitales Quirón de Málaga y Marbella, y en 2016 fue elegido Mejor Cirujano Plástico de España en los premios Medical & Corporate Livewire.

En 2018 abrió su propia clínica, Cirumed, la misma en la que fue asesinado. Estaba especializado en aumento de glúteos (BBL), lipoescultura y cirugía plástica facial, e impartía formación a otros cirujanos. Pocos minutos antes del crimen había subido a Instagram una foto sonriente junto a varios compañeros que estaban de formación en España.