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La ampliación de la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de Río Verde, en Marbella, vuelve a empezar sobre el papel.

Catorce años después de que se suspendieran las obras que debían ampliar y mejorar esta infraestructura, ACOSOL ha puesto en marcha una nueva contratación para revisar la solución técnica y decidir cómo abordar una actuación clave para el abastecimiento de agua de la Costa del Sol Occidental.

El presupuesto de licitación asciende a 692.213,87 euros, IVA incluido, y el plazo previsto para realizar los trabajos es de nueve meses. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 9 de noviembre, según los datos de la convocatoria facilitados para esta licitación.

El objetivo de esta iniciativa es redactar un nuevo anteproyecto que permita definir qué necesita la planta, comprobar qué elementos de la ampliación que quedó a medias pueden aprovecharse y comparar distintas soluciones antes de dar el siguiente paso. El pliego exige estudiar al menos tres alternativas globales, incluida la revisión de la planteada en 2023, y deja en manos de ACOSOL la elección de la opción que se desarrollará.

La decisión supone replantear la preparación de una actuación que acumula una larga historia administrativa y técnica. La planta original se construyó en la década de 1970 y, aunque desde entonces se han acometido remodelaciones y mejoras parciales, la ampliación integral lleva años pendiente.

El antecedente más relevante se remonta a 2009, cuando se formalizó el contrato para redactar el proyecto y ejecutar las obras de ampliación. Los trabajos comenzaron en octubre de ese año, pero la actuación no llegó a completarse. El 17 de mayo de 2012 se acordó la suspensión temporal total y, en julio, se formalizó un acta de cesión y ocupación parcial.

La documentación conservada refleja que en 2014 se redactó un proyecto modificado para recoger los cambios surgidos durante la ejecución y las actuaciones necesarias para continuar los trabajos. Sin embargo, aquel documento nunca llegó a aprobarse. En agosto de 2016 se instó a la unión temporal de empresas contratista a iniciar los trámites de liquidación, aunque el pliego actual advierte de que no consta documentación que acredite que ese procedimiento culminara y fuera aprobado.

La actuación volvió a tomar impulso en 2023, cuando ACOSOL encargó la redacción de un nuevo anteproyecto, posteriormente aprobado por el órgano competente de la Junta de Andalucía. Ese documento sirvió de base para una licitación conjunta del proyecto y las obras, promovida por la Administración autonómica en noviembre de 2024. El procedimiento recibió nueve ofertas, pero terminó siendo objeto de desistimiento el 8 de julio de 2026.

Una decisión adoptada después de que Junta constatase que el anuncio de licitación no se había publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea, por lo que acordó desistir del procedimiento al amparo de la Ley de Contratos del Sector Público.

Ahora, el organismo costasoleño opta por preparar un nuevo anteproyecto, con una revisión integral de los antecedentes y de las instalaciones existentes. La solución de 2023 se utilizará como documentación de partida, pero no condicionará el resultado final.

Uno de los puntos centrales del encargo será inspeccionar las estructuras, conducciones y equipos relacionados con la ampliación suspendida. El objetivo es determinar su estado y comprobar qué elementos pueden reutilizarse, cuáles requieren intervenciones y qué condicionantes pueden imponer a una futura obra.

El pliego identifica, entre otros aspectos, estructuras y excavaciones pendientes de completar, rellenos, apoyos y taludes vinculados a la actuación anterior. También señala pérdidas de agua en el entorno de la arqueta de entrada y posibles condicionantes de estabilidad en los taludes próximos. La ingeniería que resulte adjudicataria deberá comprobar sobre el terreno estos elementos y verificar los datos disponibles, en lugar de dar por válida sin más la configuración heredada.

La revisión también deberá aclarar cuestiones hidráulicas relevantes. El documento recoge una discrepancia entre la cota de llegada considerada en antecedentes para un caudal de 4,6 metros cúbicos por segundo y una estimación de la lámina de agua calculada a partir de la geometría y la información topográfica disponible. La consultora tendrá que verificar estas referencias para fijar las condiciones hidráulicas que deberá cumplir la solución definitiva.

Una infraestructura clave

La ETAP de Río Verde es la principal infraestructura de tratamiento de los recursos superficiales del sistema de abastecimiento en alta de la Costa del Sol Occidental. Por ello, la nueva planificación deberá compatibilizar la eventual ejecución de las obras con la continuidad del servicio: el pliego exige estudiar cómo mantener el tratamiento y el suministro durante los trabajos futuros.

La intervención, además, tendrá que coordinarse con otra actuación de ACOSOL: la ampliación y remodelación del depósito de cabecera que recibe agua tratada tanto de la ETAP como de la desaladora de Marbella. El depósito actual tiene una capacidad nominal aproximada de 55.000 metros cúbicos, repartidos en dos vasos de hormigón armado. Según el documento técnico, su configuración actual, con una única conducción de entrada y salida, condiciona la renovación y mezcla del agua almacenada y el control de la desinfección y de su calidad.

Para ese depósito, ACOSOL dispone de un anteproyecto y ha adjudicado a TYPSA la redacción del proyecto constructivo. La solución de partida contempla una nueva instalación con una capacidad mínima de 100.000 metros cúbicos, dividida en dos vasos estructuralmente independientes, además de nuevas conducciones y una caseta de reparto. El anteproyecto de la ETAP deberá coordinarse con esa actuación, aunque sin dar por hecho que el nuevo depósito estará disponible cuando se ejecuten las futuras obras de la planta.

Nueve meses para decidir cómo retomar la ampliación

El trabajo se organizará en tres fases de tres meses cada una. La primera se centrará en recopilar y revisar la documentación disponible, inspeccionar las instalaciones y elaborar un diagnóstico de la situación. La segunda estará dedicada al estudio y comparación de alternativas. La tercera servirá para desarrollar la solución que ACOSOL seleccione en el anteproyecto.

La comparación deberá valorar, entre otros factores, el funcionamiento hidráulico y del tratamiento, la calidad del agua, la posibilidad de mantener el abastecimiento durante las obras, la integración con las infraestructuras existentes, la eficiencia energética y las condiciones ambientales. También se tendrán que estudiar las actuaciones complementarias necesarias y las limitaciones derivadas de las obras que quedaron inconclusas.

El calendario de nueve meses corresponde a la redacción del anteproyecto, no a la construcción de la ampliación. La licitación no fija todavía el presupuesto de las futuras obras ni su fecha de inicio. Esos aspectos dependerán de la alternativa elegida y de los posteriores trámites de proyecto y contratación.