Una operación pagada, un paciente arrepentido y un dinero que nunca volvió. Esa es la secuencia que, supuestamente, habría acabado con cinco disparos en la cabeza de Alexander Aslani, a plena luz del día y en su propia clínica de Marbella. Antes del encargo de su muerte, el cirujano ya habría recibido amenazas, según las fuentes consultadas por EL ESPAÑOL de Málaga.
La Policía Nacional trabaja con una teoría concreta sobre el asesinato de Alexander Aslani, el cirujano plástico de 57 años muerto a tiros este miércoles en su clínica de Marbella. Uno de los principales móviles del crimen sería la "no devolución" del dinero de una operación de cirugía plástica que un paciente ya había pagado.
Fuentes de la investigación han explicado a este periódico que "le encargaron una operación de cirugía plástica y hubo un pago de dinero". Según su versión, el paciente se arrepintió de la operación y el cirujano no le devolvió lo que había abonado.
Así, las mismas fuentes detallan que "no se produjo la devolución del dinero y el facultativo recibió amenazas previas, antes del encargo de su muerte por el paciente".
La Policía Judicial ha trabajado a contrarreloj analizando la vida laboral y social del afamado facultativo, incluida su faceta sentimental. De esta forma, los agentes han descartado que se trate de un asesinato por encargo motivado por una relación extramatrimonial o por algún vínculo con el narcotráfico o con otros ámbitos delictivos.
De hecho, la mujer de Aslani, Jeannine Aslani, presenció su asesinato, ya que regenta un negocio que está pared con pared con la clínica, Samira Beauty. Ambos locales están conectados y es habitual que trabajen juntos, pues se trata de otro centro especializado en tratamientos estéticos.
Otras fuentes ya habían asegurado este jueves que "su asesinato no está vinculado al crimen organizado". La Policía Nacional mantiene abierta además otra línea de investigación, que apunta a que la persona que pagó al sicario no habría quedado conforme con el resultado de alguna intervención quirúrgica realizada por el doctor Aslani. Ante ese supuesto mal resultado, el paciente podría haberle reclamado la devolución del dinero y el cirujano se habría negado.
Cinco disparos en la cabeza
Los hechos ocurrieron sobre las 18.00 horas en la clínica estética Cirumed, ubicada en la urbanización Real Panorama de Marbella. Un encapuchado entró en el centro y disparó al cirujano en la cabeza, donde recibió 5 impactos de bala.
La furgoneta funeraria que trasladó el cadáver de Aslani.
El atacante huyó después en una moto de campo. Según las primeras informaciones, un segundo cómplice lo habría estado esperando en un Audi de color negro. Huyeron por la zona trasera de la clínica, evitando ser captados por las cámaras de la autovía. La clínica está justo al lado de una de las carreteras principales de la Costa del Sol, la A-7.
Por el momento no se ha producido ninguna detención. Los investigadores trabajan a destajo para identificar a los 2 sicarios y a la persona que presuntamente los contrató, y revisan uno por uno los nombres del listado de pacientes del doctor Aslani.
Más de 30 años de trayectoria
Aslani acumulaba más de 30 años de experiencia y unas 14.000 operaciones. Entre 2008 y 2018 fue jefe de los departamentos de cirugía plástica de los hospitales Quirón de Málaga y Marbella, y en 2016 fue elegido Mejor Cirujano Plástico de España en los premios Medical & Corporate Livewire.
En 2018 abrió su propia clínica, Cirumed, la misma en la que fue asesinado. Estaba especializado en aumento de glúteos (BBL), lipoescultura y cirugía plástica facial, e impartía formación a otros cirujanos. Pocos minutos antes del crimen había subido a Instagram una foto sonriente junto a varios compañeros que estaban de formación en España.
El Colegio de Médicos de Málaga ha expresado su "más enérgica condena" por el crimen y ha trasladado sus condolencias a la familia, amigos y compañeros del facultativo.
