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Las claves

Las dos palabras preferidas de cualquier inversor, sobre todo inmobiliario, son "seguridad jurídica". Tener unas reglas claras del juego y que sean las mismas para todos.

Parece algo obvio, pero no es tan común con tantas normativas y trámites burocráticos, que muchas veces se contradicen unas a otras.

Marbella ha dado un paso de gigante este viernes en esa seguridad jurídica. El Ayuntamiento ha aprobado su Plan General de Ordenación Municipal (PGOM), siendo además el primero de Andalucía adaptado a la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA).

Hay que tener en cuenta que el urbanismo en Marbella estaba definido por un plan de 1986, por lo que estaba claramente desfasado. Han tenido que pasar 40 años para que haya un nuevo documento sobre la mesa.

Este documento es general y ahora hay que desarrollarlo y aterrizarlo en un Plan de Ordenación Urbana (POU) que se está tramitando en estos momentos.

Se van a poner a disposición 53 millones de metros cuadrados de suelo urbano, frente a los aproximadamente 40 millones recogidos por el anterior planeamiento.

En este sentido, se prevén no solo más viviendas sino también se deja espacio para infraestructuras, zonas verdes y otros equipamientos.

El planeamiento vincula los nuevos proyectos a la creación de inmuebles protegidos y a precio tasado, “de manera que el crecimiento urbano incorpore también una respuesta a las necesidades de las familias, los jóvenes y las personas que desarrollan su actividad laboral en Marbella”, ha asegurado la alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz. En el suelo urbano las actuaciones que se planteen reservarán un 20% de edificabilidad para vivienda asequible.

"Esto abre una nueva etapa y es un plan de ciudad por y para Marbella", ha añadido Muñoz.

En la seguridad jurídica, la alcaldesa ha comentado además que alrededor de 18.000 viviendas quedaron fuera de una situación de regularidad urbanística “como consecuencia de la compleja evolución del planeamiento municipal” y ha señalado que el nuevo marco “supone una garantía para los terceros de buena fe y para las familias vinculadas a estos inmuebles”.

El concejal de Urbanismo, José Eduardo Díaz, ha asegurado en el Pleno municipal que el documento “aborda algunos de los principales retos de Marbella: vivienda, movilidad, infraestructuras, sostenibilidad y protección del territorio”.