Durante años ha permanecido como un gran vacío urbano en pleno Ensanche Norte de San Pedro Alcántara, en Marbella.
Rodeado de edificios, avenidas y equipamientos ya consolidados, ese espacio de 21.253 metros cuadrados inicia ahora el camino para convertirse en un nuevo barrio con 129 viviendas, una zona comercial y más de 12.600 metros cuadrados de espacios libres y zonas verdes.
La Junta de Gobierno Local de Marbella aprobó inicialmente la delimitación de la Actuación de Transformación Urbanística de Reforma Interior (ATU-RI) Ensanche Norte (URP-SP-6), promovida por Inversiones Servirent S.L.
El acuerdo, publicado a finales del pasado mes de julio en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) de Málaga, abre un periodo de información pública hasta el próximo 31 de agosto, durante el que podrán presentarse alegaciones.
La actuación afecta a uno de los suelos pendientes de desarrollo dentro de un entorno prácticamente consolidado, delimitado por las calles Martín Pescador, avenida Pablo Ruiz Picasso, Jorge Guillén y la carretera de Ronda.
La ordenación prevista permitirá construir 103 viviendas libres y 26 viviendas protegidas, de modo que algo más del 20 % del parque residencial estará destinado a vivienda protegida, conforme a la normativa autonómica.
El proyecto incorpora además 1.380 metros cuadrados de superficie comercial, que se concentrarán en la fachada de la avenida Pablo Ruiz Picasso para dotar de servicios de proximidad a una zona eminentemente residencial.
Junto a ello, se reservan 12.634 metros cuadrados para espacios libres y zonas verdes y 1.732 metros cuadrados para viario, con una densidad prevista de entre 61 y 65 viviendas por hectárea.
La memoria justificativa destaca que la actuación busca crear un barrio donde los desplazamientos cotidianos puedan realizarse mayoritariamente a pie. Para ello, sitúa los locales comerciales junto a la avenida principal y reserva el interior para las viviendas y los espacios públicos, favoreciendo un modelo urbano de proximidad.
Más allá de las cifras, el proyecto pretende integrar este vacío urbano dentro de un tejido residencial que ya se encuentra consolidado. La documentación municipal señala que la actuación permitirá dar continuidad a la trama urbana del Ensanche Norte, incorporando nuevos espacios públicos, zonas verdes y servicios de proximidad sin necesidad de expandir el crecimiento hacia nuevos suelos.
Una operación con impacto económico
El estudio de viabilidad económica estima unos ingresos de 58,7 millones de euros derivados de la comercialización de viviendas y locales comerciales, frente a unos costes de inversión de 31,2 millones, lo que arroja un margen bruto de 27,5 millones de euros.
No obstante, el propio documento advierte de que esos cálculos no incluyen el coste de adquisición del suelo, por lo que el resultado económico definitivo podría variar.
Para el Ayuntamiento, el estudio prevé unos ingresos iniciales de 7,54 millones de euros por licencias, tasas y cesiones obligatorias, además de un saldo positivo anual cercano a 376.000 euros una vez urbanizado el ámbito.
La aprobación publicada ahora corresponde únicamente a la delimitación del ámbito de actuación. El siguiente hito será la tramitación del Plan de Reforma Interior (PRI), que deberá aprobarse inicialmente antes de julio de 2028.
Posteriormente será necesario tramitar los proyectos de reparcelación y urbanización, un proceso que, según las previsiones recogidas en la documentación, podría prolongarse cerca de dos años.
