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La Policía Local de Málaga eleva el nivel de presión y vigilancia sobre las concentraciones ilegales de coches.

Y buena muestra de ello es la contundente intervención realizada en la noche del pasado viernes 16 al sábado 17 de octubre, en la que interpuso 55 denuncias administrativas.

El operativo se saldó con 42 conductores denunciados por exceso de velocidad y dos personas investigadas por presuntos delitos contra la seguridad vial.

Los agentes desplegaron el dispositivo a primera hora de la noche y detectaron la presencia de unos 80 vehículos en las inmediaciones de la carretera Azucarera-Intelhorce, en el parque empresarial Guadalhorce.

La actuación contó con efectivos de distintas jefaturas de Policía de Barrio, del Grupo de Investigación y Protección (GIP) y del Grupo de Investigación de Accidentes y Atestados (GIAA).

Imagen de una persona sacando el cuerpo del interior del coche. Policía Local de Málaga

Uno de los conductores quedó investigado por circular sin haber obtenido nunca el permiso de conducir.

El segundo fue investigado por conducir con una tasa de alcohol superior a 0,60 miligramos por litro de aire espirado, umbral a partir del cual la conducta puede constituir un delito. En este último caso, los agentes inmovilizaron y retiraron el vehículo.

Exceso de velocidad y alcohol

Los controles permitieron detectar otras infracciones administrativas. Además de los 42 excesos de velocidad, los policías denunciaron a tres conductores por superar la tasa máxima de alcohol permitida sin alcanzar el umbral penal.

A estas infracciones se sumaron cuatro denuncias por circular sin seguro obligatorio, que también motivaron la retirada de los vehículos; dos por no haber superado la Inspección Técnica de Vehículos (ITV); una por utilizar el teléfono móvil mientras se conducía y otra por hacerlo con un permiso que no habilitaba para ello.

En total, las 53 denuncias administrativas se repartieron entre estas infracciones, a las que se añadieron los dos atestados penales.

La Policía Local enmarca la actuación en el plan especial que mantiene para prevenir y evitar las concentraciones no autorizadas de vehículos, un dispositivo que se ha reforzado durante el último año.

El objetivo, según el cuerpo policial, es impedir unas prácticas que pueden poner en peligro tanto a los participantes como al resto de usuarios de las vías.

La vigilancia no se limita a los controles presenciales: los agentes también investigan publicaciones en redes sociales y otras fuentes abiertas de Internet para detectar posibles infracciones administrativas y delitos relacionados con estas reuniones.

Una condena por derrapes

Las investigaciones digitales ya han tenido consecuencias judiciales. Según la Policía Local, un conductor ha sido condenado este año a cuatro meses de prisión y a la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante ocho meses y dos días por un delito de conducción temeraria.

El caso se inició después de que agentes especializados en la investigación de fuentes abiertas localizaran varios vídeos publicados en redes sociales en los que el conductor realizaba maniobras de derrape.

En una de ellas perdió el control del coche y estuvo a punto de atropellar a un joven que observaba la escena desde el borde de la acera y que tuvo que echarse hacia atrás para evitar el vehículo.