Publicada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores

Incentivar a tus trabajadores por no faltar al trabajo, por elevar el número de servicios de la grúa y por incrementar la cifra de multas del SARE son tres detalles que destacan en el convenio laboral que rige en la Sociedad Municipal de Aparcamientos y Servicios (SMASSA) de Málaga.

El documento oficial, vigente hasta finales de 2027 pero publicado recientemente en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), establece un sistema de incentivos que puede alcanzar los 5.489 euros anuales por trabajador.

Esta es la cuantía correspondiente a 2024, sin que exista una actualización de la misma. Esta suma queda vinculada a objetivos concretos.

La productividad se divide en dos grandes bloques de 2.744,50 euros cada uno. El primero está relacionado con el absentismo y el segundo con el cumplimiento de objetivos individuales en función del puesto de trabajo.

La primera mitad del incentivo tiene el mismo importe máximo para toda la plantilla. Para 2024 estaba fijado en 2.744,50 euros, repartidos trimestralmente, y su percepción depende de las faltas de asistencia computables.

El convenio establece que si se superan las 12 faltas computables en el conjunto del año no se percibirá cantidad alguna por este concepto y deberán reintegrarse las cantidades que se hubieran recibido a cuenta durante los trimestres anteriores.

El texto precisa qué ausencias entran en el cálculo. Se contabilizan las faltas injustificadas y determinadas situaciones de incapacidad temporal por contingencias comunes o accidentes no laborales.

Quedan fuera las bajas derivadas de accidentes de trabajo o contingencias profesionales, determinadas situaciones relacionadas con el embarazo y la menstruación incapacitante y otras circunstancias expresamente recogidas en el convenio.

360 retiradas de vehículos al año

La segunda mitad de la productividad cambia en función del puesto. Para los conductores y auxiliares de conductor del servicio de grúa, el máximo de 2.744,50 euros queda ligado a dos objetivos simultáneos: alcanzar los 13.000 servicios al año y que cada trabajador realice 360 servicios anuales, a razón de 30 al mes.

El convenio especifica qué entiende por esos servicios. Incluye la retirada de automóviles, motocicletas, bicicletas y vehículos de movilidad personal en situación de infracción, además de vehículos abandonados y determinados desplazamientos realizados a requerimiento de la Policía Local.

No todos los servicios cuentan para alcanzar el incentivo. El texto excluye, entre otros, los enganches que no terminan con entrada en el depósito de la empresa, determinados traslados entre depósitos y servicios adicionales.

Un sistema similar se aplica a los vigilantes del SARE. Para acceder al máximo de 2.744,50 euros, el servicio debe finalizar 90.000 expedientes de denuncia al año y cada vigilante debe alcanzar individualmente 3.600 expedientes anuales, equivalentes a 300 al mes.

El cumplimiento se comprueba trimestralmente y se regulariza al cierre del ejercicio. El objetivo global de 90.000 expedientes, además, se ajustará si cambia el número de vigilantes o el número de plazas de estacionamiento regulado.

El convenio no reduce el trabajo del vigilante exclusivamente al número de denuncias. Entre sus obligaciones vinculadas al sistema aparecen las rondas periódicas por las zonas asignadas, el uso adecuado de los dispositivos de control, la comunicación diaria de las infracciones detectadas y el cuidado de los equipos y materiales entregados.

Un sistema de checklists para el resto de la plantilla

Para otros colectivos —oficinas centrales, personal administrativo de aparcamientos, CAS, mecánicos del SAC, mantenimiento e inspectores del SARE— el convenio introduce un mecanismo diferente: listas de comprobación o checklists vinculadas a las tareas propias de cada puesto.

El grado de cumplimiento de determinadas funciones se evalúa mediante estas listas y el sistema contempla utilizar un software para centralizar y automatizar los datos. El trabajador recibe trimestralmente la parte correspondiente al cumplimiento de sus objetivos y al final del año se calcula la cantidad definitiva hasta el máximo establecido.

El sistema no queda necesariamente cerrado durante toda la vigencia del convenio. Si cambian las tareas incluidas en la descripción de un puesto, los criterios de evaluación deberán volver a negociarse entre la representación de los trabajadores y la dirección.

El convenio contempla otro incentivo diferente: una productividad por resultados de explotación. Para 2024 está fijada en 1.048,91 euros por trabajador, pero no se abona automáticamente. Depende de que el resultado de explotación de SMASSA alcance el umbral establecido en relación con el incremento de la masa salarial derivado de las leyes presupuestarias.

El abono se realiza una vez formuladas las cuentas anuales del ejercicio y de forma proporcional al tiempo trabajado durante ese año, con las excepciones previstas en el propio convenio.

Más allá del sistema de productividad, el convenio establece el conjunto de condiciones laborales que regirán a la plantilla durante su periodo de vigencia. La jornada común queda fijada en 1.511 horas anuales, equivalentes a 35 horas semanales, con carácter general en una jornada única, continuada y no rotatoria. También establece un descanso mínimo de 12 horas entre jornadas.