Los instrumentos siguen expuestos como un día cualquiera y los clientes, locales y foráneos, entran sin cesar en la tienda como si de una jornada más se tratara, pero no es así porque una cuenta atrás se ha cernido sobre Málaga Musical y a finales de este 2026 bajarán la persiana para siempre, después de casi 50 años.
“Nos han invitado a abandonar el local, pero en realidad nos lo han exigido”, asegura María Blanco, la persona que en las últimas décadas ha estado al frente de Málaga Musical después de que su padre Pedro Blanco Pulido, guitarrista, compositor y profesor de guitarra flamenca, falleciera.
El cierre se anunció hace unos días en las redes sociales del negocio con un mensaje de despedida: “Acaba nuestra historia”.
Un burofax en pleno verano
Todo ocurrió “de un día para otro”, según la malagueña. El 28 de julio llegó a la tienda un burofax en el que se les indicaba que debían “dejar el local en 30 días” con la fecha límite el 31 de agosto. En ese momento, intervinieron los abogados y consiguieron ampliar el plazo seis meses.
“Llevamos 43 años aquí, sin problemas, hablando, teniendo relación. A mí me ha sentado un poco mal lo del burofax”, lamenta Blanco que al mismo tiempo intenta entender la postura de los propietarios.
Además, señala que “son muchos propietarios, y cada uno tiene sus ideas. Hay gente a la que le hace más falta el dinero. Yo comprendo la situación, porque estoy en el mundo, pero claro, a mí me ha fastidiado un poquillo”.
“El centro está intocable”
Antes de decantarse por el cierre de la tienda, se plantearon alternativas como seguir solo con la venta online o trasladarse a otro local, ambas fueron descartadas. “Es imposible. Los precios están ya muy caros, el centro está imposible, intocable”, afirma.
Mudarse a un barrio tampoco la convence porque sus clientes son dos: los habituales y los de paso. Estos últimos ya han cambiado en los últimos diez años porque antes “venían por guitarras, por cosas más contundentes y ahora lo que se llevan son regalitos, bolígrafos y lápices de un euro”.
Una jubilación que llega antes de tiempo
El cierre se adelanta a unos planes que ya estaban en marcha. María, que lleva 47 años trabajando, tenía la jubilación cerca y la idea era que sus empleados siguieran con el negocio.
“Ya teníamos conversaciones de lo que íbamos a hacer. Lo que pasa es que se ha cruzado por medio lo del local y no me lo esperaba”, sostiene. Ahora sus trabajadores se quedarán en el paro cuando cierren la tienda.
Ahora su objetivo es vaciar la tienda. La liquidación de existencias ya ha empezado y durará hasta el 31 de diciembre. “Y después, con lo que quede, ya iremos viendo lo que hacemos”, añade.
Cabe recordar que Málaga Musical es uno de los últimos comercios tradicionales del Centro Histórico. La fundó Pedro Blanco Pulido, guitarrista nacido en Tetuán en 1936 que emigró a Alemania, donde fundó una peña flamenca en Frankfurt en los años 60.
Por ella pasaron importantes figuras del flamenco que entonces daban sus primeros pasos y hacían giras por Alemania. Pedro Blanco trabó amistad, entre muchos otros, con Paco de Lucía y Camarón de la Isla.
La tienda Málaga Musical nació en un primer momento como La Casa de las Guitarras en Torremolinos. En 1979 abrió un local en el centro de Málaga que un año más tarde pasó a llamarse Málaga Musical. En 1983 se trasladó a calle Compañía, donde estará hasta el próximo 31 de diciembre.
