Publicada
Actualizada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores

María Teresa Tirado, la malagueña de 72 años que, según relataba, había llegado a dormir en la calle, tras quedarse sin vivienda, ha resultado adjudicataria de un piso municipal de alquiler por unos 90 euros al mes.

Así lo ha confirmado el Ayuntamiento de Málaga, que precisa que se trata de una vivienda de segunda ocupación, de dos dormitorios, asignada a través del cupo de familias en riesgo de exclusión (FRES).

La adjudicación se conoce un día después de la muerte de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desalojo de la casa en la que había vivido durante siete décadas reavivó el debate sobre el acceso a la vivienda. Ambos casos ponen el foco en las dificultades para encontrar un alojamiento asequible, aunque presentan circunstancias diferentes.

Teresa llevaba semanas relatando la situación en la que se encontraba después de ser desahuciada el pasado mes de junio.

Tras 13 años como inquilina, tuvo que abandonar el piso en el que vivía junto a su hijo, de 45 años, al no poder asumir la subida del alquiler, que, según contó a otro medio, había alcanzado los 1.200 euros mensuales. Sus ingresos eran de unos 900 euros de pensión.

Tras abandonar la casa, pasó por un hostal sufragado temporalmente con ayuda municipal y de entidades sociales, antes de quedarse sin un lugar estable donde dormir. En las semanas posteriores participó en la acampada por la vivienda instalada en la plaza de la Constitución y expuso su situación ante el Pleno municipal, en septiembre.

En aquella sesión reclamó una vivienda y relató las dificultades que afrontaba. Según explicó, después de su estancia temporal en el hostal había vuelto a encontrarse en la calle. "Necesito pagar una casa y estar en una casa", reclamó ante los concejales.

La mujer explicó que durante el día acudía a un centro comercial para resguardarse del calor, mientras que por la noche se enfrentaba a un problema aún más delicado: necesitaba conectar una máquina de oxígeno, algo que no podía hacer mientras dormía al raso. "Llevo tres días sin ponerla", advirtió durante su intervención, en la que también aludió a su enfermedad y a la necesidad de disponer de un alojamiento estable.

La vivienda que ahora le ha sido adjudicada quedó disponible después de que la persona que la ocupaba de forma irregular saliera voluntariamente, según la información municipal. El Ayuntamiento no ha precisado cuándo podrá Teresa entrar en el piso.

Con esta adjudicación, ya son 45 las personas mayores que han resultado adjudicatarias desde 2023 de una vivienda de segunda ocupación en régimen de alquiler, de acuerdo con los datos facilitados por el Consistorio.

Precisamente, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, puso cifras y nombres a la actuación municipal en materia de vivienda durante el reciente Debate sobre el Estado de la Ciudad. "Victoria, José Vicente, Carmen, Clara, Miguel, Constancia, Antonia, Belén, Josefa, Encarnación…", enumeró, antes de añadir: «Cada uno de ellos tiene una historia importante como cualquier otra».

Según los datos municipales, entre 2023 y 2026 el Ayuntamiento ha entregado al menos 215 viviendas a familias en riesgo de exclusión social. De ellas, 45 han sido adjudicadas a personas mayores de 65 años.