El Hospital Materno Infantil de Málaga ha administrado por primera vez una terapia CAR-T a un paciente pediátrico con leucemia linfoblástica aguda de células B, un tratamiento avanzado que ofrece una nueva opción terapéutica a pacientes con enfermedad de alto riesgo para los que las alternativas convencionales son limitadas.
La administración ha concluido sin complicaciones, según ha informado el Hospital Regional Universitario de Málaga, del que depende el centro. El procedimiento forma parte de un proceso asistencial que exige un seguimiento clínico especializado y abre una nueva vía de tratamiento para determinados pacientes con esta enfermedad.
La terapia CAR-T utiliza las propias células del sistema inmunitario del paciente para combatir el cáncer. En concreto, se extraen linfocitos T mediante un procedimiento denominado aféresis y se modifican genéticamente en un laboratorio para que puedan reconocer y atacar las células tumorales. Una vez preparadas y multiplicadas, estas células se administran de nuevo al paciente, después de una quimioterapia previa que prepara el organismo para favorecer su actividad.
La incorporación de este tratamiento a la atención pediátrica del Materno supone un avance en la capacidad del hospital malagueño para abordar enfermedades hematológicas complejas y ofrecer alternativas a pacientes que no obtienen respuesta con otros tratamientos o que han sufrido nuevas recaídas.
Para Manuel Muñoz, jefe del Servicio de Hematología del Hospital Regional Universitario de Málaga, esta primera administración representa "un paso muy importante para el hospital" y, especialmente, para ofrecer nuevas posibilidades terapéuticas en situaciones de especial complejidad. El especialista destaca que el procedimiento es fruto de la coordinación entre numerosos profesionales y servicios.
Una opción para pacientes de hasta 25 años
La terapia CAR-T está indicada, en determinados casos de leucemia linfoblástica aguda de células B que expresan el marcador CD19, para pacientes pediátricos y adultos jóvenes de hasta 25 años con enfermedad refractaria, en segunda recaída o posteriores, o que experimentan una recaída después de un trasplante alogénico de progenitores hematopoyéticos.
Se trata de pacientes para los que las opciones terapéuticas pueden ser especialmente limitadas. La terapia permite emplear células inmunitarias modificadas para dirigir su acción contra las células cancerosas, aunque requiere una selección clínica cuidadosa y una vigilancia estrecha durante y después de su administración.
El procedimiento implica a un equipo multidisciplinar integrado por especialistas de Hematología, Cuidados Intensivos Pediátricos, Neurología Pediátrica, Inmunología, Farmacia Hospitalaria y Enfermería con formación específica.
La coordinación comienza con la evaluación y preparación del paciente, continúa con la administración de las células modificadas y se prolonga durante el seguimiento posterior. Esta vigilancia es esencial para detectar y tratar posibles complicaciones asociadas a este tipo de terapias avanzadas.
La primera administración pediátrica da continuidad al programa CAR-T del Hospital Regional Universitario de Málaga, que comenzó a aplicar estos tratamientos a pacientes adultos en 2023.
El centro cuenta con acreditación del Ministerio de Sanidad para administrar estas terapias tanto a mayores de 18 años como a población pediátrica con leucemia linfoblástica aguda de células B.
