El rápido crecimiento de Málaga y que el mismo se haga sin los necesarios servicios e infraestructuras ha sido una de las principales ideas defendidas por el portavoz municipal de VOX, Antonio Alcázar, durante el Debate del Estado de la Ciudad.
"Málaga está creciendo más rápido que la capacidad de este Gobierno para planificarla", ha afirmado Alcázar, que ha contrapuesto el aumento de las promociones inmobiliarias con las necesidades que generan los nuevos vecinos. "Málaga necesita vivienda, pero también necesita servicios. Necesita nuevas promociones, pero también agua, electricidad, colegios, centros de salud, policía, bomberos y transporte", ha señalado.
Según los datos que ha expuesto durante el debate, el precio de la vivienda en Málaga ha aumentado más de un 40% de media en apenas cinco años, mientras más de 20.000 ciudadanos permanecen a la espera de una vivienda protegida.
Para Alcázar, el problema no se resuelve poniendo más suelo en carga o impulsando nuevas promociones. "No basta con construir vivienda. Hay que saber para qué ciudad se construye, dónde se construye y qué servicios tendrá alrededor", ha subrayado.
El portavoz de VOX ha trasladado ese mismo diagnóstico al funcionamiento de la Administración municipal y, en particular, a la Gerencia de Urbanismo.
Durante su intervención ha aludido a más de 12.000 expedientes pendientes de resolver, más de 40 sentencias pendientes de cumplimiento y procedimientos que, según ha señalado, pueden alcanzar plazos próximos a los seis años para autorizar determinadas promociones residenciales o desarrollos industriales.
Alcázar ha reclamado una revisión de los procedimientos para identificar dónde se encuentran los principales cuellos de botella administrativos y cómo resolverlos antes de confiar buena parte de la transformación urbana al nuevo PGOM.
"Si no mejoran los procedimientos de la Gerencia de Urbanismo, el nuevo PGOM corre el riesgo de convertirse en un simple ejercicio de 'pinta y colorea' sobre un mapa", ha advertido.
También ha cuestionado que el Ayuntamiento plantee como respuestas el nuevo planeamiento, la oficina agilizadora de proyectos, la colaboración público-privada o el uso de suelo municipal para VPO sin abordar previamente, según su planteamiento, los problemas de gestión que afectan al desarrollo urbanístico.
La vivienda pública ha ocupado otro de los bloques centrales de su discurso. Alcázar ha reclamado explicaciones sobre la gestión del Instituto Municipal de la Vivienda y sobre determinadas promociones de vivienda protegida.
En concreto, ha cuestionado situaciones en las que, según ha expuesto, viviendas inicialmente adjudicadas posteriormente se retiran, así como los procesos de comprobación de los requisitos económicos de los beneficiarios.
Su argumento es que, con más de 20.000 personas esperando una VPO, el Ayuntamiento debe garantizar que las viviendas protegidas cumplen la finalidad para la que fueron promovidas y alcanzan a quienes tienen mayores dificultades para acceder al mercado libre.
Alcázar también ha puesto el foco en Soliva y ha reclamado conocer el destino de los beneficios de la gestora de Soliva Este y las condiciones y finalidad de determinadas operaciones vinculadas a viviendas financiadas con recursos públicos.
Más vecinos, pero también más colegios
El portavoz municipal ha trasladado el debate desde la vivienda al conjunto del modelo urbano. Ha citado expresamente Miraflores, Carretera de Cádiz, el Distrito Este, Sacaba y las nuevas áreas de Campanillas como ejemplos de zonas en las que el crecimiento residencial debe ir acompañado de nuevas infraestructuras.
En su planteamiento, cada nuevo desarrollo residencial debería contemplar desde el principio las necesidades de agua, energía, movilidad, educación, sanidad y seguridad que genera el aumento de población.
Ha puesto especial atención en Campanillas, donde ha aludido a las necesidades de determinados sectores y a los problemas relacionados con el encauzamiento del río, además de reclamar nuevas infraestructuras sanitarias y educativas en las zonas que concentran crecimiento.
Alcázar ha extendido su diagnóstico a las infraestructuras hidráulicas, el abastecimiento y las pérdidas de agua, la planificación energética, la movilidad, el aparcamiento, la seguridad, el mantenimiento del arbolado y los espacios públicos, el patrimonio histórico y la ejecución de los presupuestos.
Ha cuestionado también determinadas decisiones municipales relacionadas con la Zona de Bajas Emisiones, las obras de la Línea 2 del Metro, las actuaciones previstas en Pedregalejo y la candidatura de Málaga al Mundial de Fútbol.
En el caso de la ZBE, ha reclamado que su implantación vaya acompañada, según su propuesta, de suficientes aparcamientos disuasorios y alternativas de transporte público. Respecto a las obras del Metro y las actuaciones en Pedregalejo, ha reclamado medidas de apoyo para los comerciantes afectados y una planificación que tenga en cuenta los periodos de mayor actividad económica.
El mapa de los barrios
Los barrios han constituido otro de los ejes de su intervención. Alcázar ha denunciado diferencias en el mantenimiento, la limpieza, la poda, las aceras, la iluminación, las zonas verdes y las instalaciones deportivas.
"Todos pagan impuestos, pero no todos reciben los mismos servicios ni la misma atención", ha afirmado.
En este punto, VOX ha planteado elevar hasta el 5% del presupuesto municipal la cantidad destinada al mantenimiento de los barrios, hasta alcanzar los 50 millones de euros.
El portavoz de VOX ha reconocido la transformación experimentada por la capital durante los últimos años y el papel que, según ha señalado, ha desempeñado el alcalde, Francisco de la Torre, en ese proceso. Pero considera que ese ciclo debe dar paso a una nueva planificación.
"Ustedes tuvieron un proyecto de ciudad. Ese proyecto transformó Málaga. Pero hoy ese proyecto está agotado", ha afirmado.
Su conclusión ha sido que Málaga necesita definir qué ciudad quiere ser en las próximas décadas y acompasar su crecimiento residencial, económico y urbanístico con las infraestructuras y servicios necesarios. "Los malagueños tienen derecho a saber qué Málaga quieren construir para 2040".
