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Las claves

El pasado 13 de julio, Francisco de la Torre Prados, alcalde de Málaga durante los últimos 26 años, anunció su decisión de concurrir nuevamente a los comicios locales del próximo mes de mayo.

Lo hará por séptima vez consecutiva como cabeza de cartel del Partido Popular.

Con este paso adelante, el veterano mandatario municipal trazó un camino que podría permitirle estar al frente de la Casona del Parque hasta los 88 años.

Que sea así dependerá exclusivamente del voto de los malagueños. Pero el devenir de los acontecimientos obliga a preguntarse si entre esos apoyos en las urnas estará, llegado el momento, el de su mujer, Rosa Francia.

Desde hace décadas es bien conocida la opinión de Francia sobre la carrera política de su marido. Son muchas las ocasiones en las que públicamente se ha pronunciado abiertamente en contra de que De la Torre volviese a ser el candidato de los populares. Y no sólo de cara a los comicios de 2027, sino en varias citas anteriores.

El asunto es que a ocho meses de las elecciones locales, Francia ha elevado el tono de su negativa. El último ejemplo de su disconformidad se pudo escuchar esta misma semana en los micrófonos de la Cadena Cope, en uno de cuyos programas es contertulia habitual.

"Si no puede recuperar la voz, haré todo lo posible para que no se presente", dijo de manera contundente. Según su esposa, De la Torre “no puede ocultar que tiene la voz, hasta el día de hoy, muy mal".

"Yo le he puesto los deberes de que vaya al médico, y, si puede recuperar la voz, me callo, pero si no puede recuperar la voz, haré todo lo posible para que no se presente", apostilló en una intervención que vuelve a dar que hablar.

En particular porque Francia, al apuntar de manera directa a los problemas de voz de su marido, introduce en el debate el asunto de la salud. "La garganta, sí, forma parte de la salud, y tener la voz rota y estar afónico forma parte de la salud", apunta.

Un mensaje con alusión directa a su marido, quien desde hace años ha condicionado su decisión de repetir como alcaldable a que la salud le acompañe. Con sus palabras, Francia pone sobre la mesa la cuestión, sin perder la esperanza de que ello invite a De la Torre a reconsiderar su posición actual.

"Un problema de salud o de otra índole, puede hacer que una persona que ha manifestado su decisión tenga que recoger velas", afirmaba en clara alusión a su marido, al tiempo que concluía: “Me gustaría que entrara en razón y que, voluntaria y libremente, y sintiéndose muy bien, y teniendo la voz como para cantar ópera, pues que no se presente".

Una oposición que dura casi medio siglo

La posición de Francia no es nueva. Su oposición a la continuidad política de su marido se remonta, al menos, a finales de los años setenta.

En una entrevista publicada por EL ESPAÑOL de Málaga con motivo de los 25 años de De la Torre al frente del Ayuntamiento, Francia recordaba que ya en 1977 había intentado convencerle para que no se presentara.

"He hecho todo lo posible para que no se presente, mi campaña ha sido dura", explicaba entonces.

Casi medio siglo después, el mensaje de fondo sigue siendo el mismo. Francia ha reconocido en numerosas ocasiones su orgullo por la labor de su marido y por su entrega al Ayuntamiento, pero también ha hablado abiertamente del coste que esa dedicación ha tenido en su vida en común.

"No quiero insistir en mi deseo de que Paco deje el Ayuntamiento. Es harto sabido", decía en aquella conversación. Y explicaba que su deseo no respondía tanto a querer recuperar para sí una vida más convencional como a que su marido pudiera "hacer una vida más saludable y cómoda, más libre".

Aquella entrevista dejó también una de las frases que mejor resumen su visión de estos años: "Lo peor, estar muy sola. Eso limita mucho la vida".

Francia relataba hasta qué punto la dedicación de De la Torre al Ayuntamiento había condicionado también su propia vida. "Trabaja todo el día; me ha tocado ser secretaria", contaba, recordando que había revisado textos, buscado bibliografía e incluso llevado el blog del candidato durante un periodo electoral.