El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha defendido la implantación de una tasa turística en la ciudad que permitiría, según sus cálculos, ingresar entre 30 y 40 millones de euros al año para destinarlos a las familias más vulnerables.
El regidor ha planteado esta medida durante un desayuno informativo organizado por Forum Europa Tribuna Andalucía, donde ha reivindicado que parte de los beneficios generados por el turismo reviertan en la población residente.
De la Torre ha asegurado que la tasa ya ha sido planteada y tratada con el sector turístico. A su juicio, no se trataría de penalizar una actividad esencial para la economía española, andaluza y malagueña, sino de utilizar una parte de sus ingresos para reforzar las políticas sociales.
"Creo que la tasa es una forma de cuidar al turismo", ha señalado. El alcalde ha estimado que la recaudación podría situarse entre los 30 y los 40 millones de euros anuales y ha defendido que ese dinero permitiría atender a "3.000 o 4.000 familias más" de las que reciben ayuda actualmente.
El regidor ha cuestionado que el Gobierno central no haya modificado la legislación para permitir que los territorios que lo deseen puedan aplicar esta figura. "No entiendo que el Gobierno no haya cambiado la ley para que los que queramos podamos aplicar eso", ha afirmado.
La propuesta se enmarca en una reflexión más amplia sobre el modelo turístico de Málaga. De la Torre ha defendido que la ciudad debe buscar “más calidad que cantidad” y ha apostado por atraer visitantes con una mayor capacidad de gasto, en lugar de perseguir cada año nuevos récords de turistas.
"Queremos turismo con la máxima capacidad de gasto, hoteles de cinco estrellas, tenemos seis y necesitamos más", ha indicado. En este sentido, ha señalado que el crecimiento turístico debe modularse para evitar que genere rechazo entre los residentes y conseguir que se perciba como una oportunidad para la ciudad.
Más vivienda y alquileres de 500 a 600 euros
La vivienda ha ocupado también una parte central de sus declaraciones. De la Torre ha admitido que la subida de los precios no es un problema exclusivo de Málaga, sino una cuestión que afecta al conjunto de España, en un contexto en el que se construyen menos viviendas de las que se necesitan.
El alcalde ha citado el déficit de vivienda calculado por el Banco de España y ha apuntado que la ciudad no es una excepción. A su juicio, el atractivo de Málaga para compradores de otras partes de España y del extranjero está incidiendo en el mercado, ya que una parte de la demanda procede de personas que adquieren una vivienda para trasladarse en el futuro o cambiar de residencia y que pueden acceder a precios más elevados.
Frente a esta presión, ha defendido el esfuerzo municipal en materia de construcción. Según ha explicado, el parque de viviendas de alquiler promovido por la ciudad superará las 5.000 unidades a finales de este año. También ha destacado la colaboración público-privada para impulsar vivienda protegida y el uso de suelo dotacional para desarrollar alquileres asequibles, con rentas previstas de unos 500 o 600 euros mensuales.
De la Torre ha reclamado además un cambio en la legislación nacional para ofrecer mayor seguridad jurídica al alquiler y generar más incentivos para que los propietarios pongan viviendas en el mercado.
Más altura y menos consumo de suelo
El alcalde también ha defendido la construcción en altura como una de las vías para responder a la falta de suelo y favorecer un modelo urbano con más zonas verdes y nuevas centralidades. “Hemos perdido ese miedo hace tiempo”, ha afirmado al ser preguntado por los edificios altos.
Como ejemplo ha citado Martiricos y ha mencionado también el proyecto de Repsol. En su opinión, concentrar la edificación permite ocupar menos superficie y puede ofrecer ventajas frente a un desarrollo completamente verde.
Entre los proyectos pendientes, el alcalde ha señalado el auditorio, que, según sus previsiones, podría estar listo "en cuatro años largos", y ha insistido especialmente en las necesidades de movilidad del área metropolitana.
De la Torre ha advertido de que Málaga presenta un déficit importante en este ámbito y ha asegurado que la ciudad está “muy cerca del abandono por parte del Gobierno” debido a la falta de un calendario para determinadas actuaciones.
En este apartado ha citado distintas propuestas, entre ellas las actuaciones vinculadas al Guadalmedina y la posibilidad de habilitar plazas puente. También ha reclamado un distribuidor vial que conecte la carretera MA-7054 con los polígonos industriales y ha recordado la propuesta de una vía perimetral para aliviar la congestión de la zona este, planteada al Gobierno hace casi una década.
Asimismo, ha defendido estudiar una alternativa viaria para el entorno de Rincón de la Victoria, al considerar que este tramo constituye una de las excepciones del litoral por la ausencia de una autovía continua y por las dificultades del trazado actual.
Para el alcalde, los proyectos de movilidad son esenciales tanto para la capital como para el conjunto del espacio metropolitano.
El Tarajal, la pos-Expo y el PTA
En su repaso a los proyectos de futuro, De la Torre ha apuntado que la fábrica de El Tarajal podría tener un destino cultural y ha confiado en alcanzar acuerdos con Sepes para definir el futuro de los terrenos vinculados a la pos-Expo, con posibles usos logísticos y espacios destinados a la reflexión y a nuevas iniciativas empresariales.
Sobre la capacidad de Málaga para competir en innovación con Madrid o Barcelona, ha defendido seguir cuidando el Parque Tecnológico de Andalucía y mantener una apuesta tecnológica potente.
En particular, ha considerado acertada la apuesta por la microelectrónica, en un momento en el que Europa busca reforzar sus capacidades industriales y tecnológicas. Para el alcalde, el desarrollo del PTA y la consolidación del ecosistema innovador deben seguir formando parte de la estrategia de crecimiento de la ciudad.
