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Las claves

El Puerto de Málaga da un nuevo paso en la estratégica apuesta por transformar su conexión terrestre con la ciudad.

Y con este objetivo, la Autoridad Portuaria de Málaga (APM) ya trabaja en la contratación de una empresa para la Redacción del Estudio de Acceso Rodado por el Eje Norte-Sur del Río Guadalmedina al Puerto de Málaga. El servicio cuenta con un presupuesto de partida de 326.700 euros (IVA incluido) y un plazo máximo de ejecución de ocho meses. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 13 de octubre.

El objetivo es analizar y definir, a nivel de estudio avanzado de alternativas y anteproyecto básico, una solución de nuevo acceso rodado soterrado al Puerto de Málaga. El trabajo deberá estudiar su conexión con la red viaria de gran capacidad, en particular con la A-7, la MA-20 y la MA-22, así como su integración funcional con la Ronda de Málaga y el eje norte-sur del Guadalmedina.

No se trata todavía de licitar la construcción de la infraestructura, sino de contratar los trabajos técnicos que permitan conocer su viabilidad funcional, técnica y económica, comparar distintas opciones y desarrollar una solución preliminar que pueda servir de base para decisiones y trámites posteriores.

El pliego justifica la necesidad del estudio en la presión que soportan los accesos actuales al recinto portuario y en la evolución de la actividad que se desarrolla tanto en el puerto como en su entorno, "como consecuencia del notable incremento dotacional, residencial, hospitalario, universitario y deportivo desarrollado, así como de la evolución de los patrones de movilidad metropolitana".

A estos factores se añade un cambio de escala en la actividad comercial del puerto. "El crecimiento del tráfico contenerizado, el refuerzo de las conexiones marítimas de largo recorrido y el aumento de tráficos generadores de transporte pesado por carretera aconsejan analizar soluciones que diversifiquen los accesos existentes, reduzcan recorridos improductivos y mejoren la resiliencia de la red ante escenarios de congestión o restricciones urbanas de movilidad", se precisa.

La conexión con la red de autovías se materializa fundamentalmente a través de la MA-22, en relación funcional con la MA-20 y la Ronda de Málaga.

El nuevo estudio deberá evaluar, precisamente, si un acceso soterrado por el eje del Guadalmedina puede segregar, canalizar o redistribuir los tráficos portuarios respecto del tráfico urbano, reduciendo interferencias con la movilidad de la ciudad y mejorando la accesibilidad terrestre al recinto.

Aforos, encuestas y modelización

El contrato incluye la recopilación y revisión de los antecedentes técnicos disponibles en el ámbito del Guadalmedina, entre ellos los relacionados con la integración urbana del cauce, los viales soterrados previstos en ambas márgenes, el comportamiento hidráulico del río, el planeamiento y las campañas geotécnicas existentes.

La empresa adjudicataria deberá realizar los trabajos de campo necesarios para caracterizar la demanda actual y futura. El pliego exige, al menos, aforos en los puntos relevantes de la MA-22, las conexiones con la red de gran capacidad, los accesos portuarios y los nodos urbanos de interacción. También contempla encuestas o consultas a operadores, consignatarios, transitarios, agentes de aduanas e industrias vinculadas a la actividad portuaria.

Con los datos obtenidos se elaborarán escenarios de demanda y una modelización suficiente para comparar alternativas. El análisis deberá incorporar las intensidades medias diarias y de vehículos pesados, los niveles de servicio actuales y previstos, los recorridos evitados, la interacción con la Zona de Bajas Emisiones y la red urbana, así como la sensibilidad de la solución ante el crecimiento del tráfico portuario.

La definición del acceso deberá incluir, a nivel funcional y esquemático, las conexiones, entradas y salidas necesarias con la A-7, la MA-20 y la MA-22, la Ronda de Málaga y el viario portuario. También se estudiará la ordenación de los movimientos de entrada y salida del puerto, con especial atención a las mercancías, los vehículos pesados, las terminales, los controles de acceso, el Puesto de Control Fronterizo y las zonas logísticas.

18 sondeos y cuatro ensayos presiométricos

Uno de los trabajos de mayor relevancia técnica será la campaña geotécnica complementaria que deberá ejecutarse en los puntos singulares o de mayor incertidumbre. El pliego establece un mínimo de 18 sondeos y cuatro ensayos presiométricos.

La geotecnia tendrá carácter preliminar y de viabilidad. Su finalidad será identificar los principales riesgos geológico-geotécnicos de la solución soterrada, valorar la viabilidad de las alternativas y fijar criterios preliminares para las soluciones de excavación, contención, cimentación, sostenimiento y tratamiento del terreno.

La campaña incluirá, salvo justificación técnica aceptada por la Dirección del contrato, sondeos con extracción de testigo y ensayos SPT, instalación de piezómetros para el control del nivel freático y los ensayos de laboratorio de identificación, resistencia y agresividad necesarios. La Autoridad Portuaria deberá apoyar la gestión de las autorizaciones que correspondan, mientras que el adjudicatario asumirá los trabajos dentro del límite de la partida prevista.

El documento final deberá recoger los resultados en un anejo geológico-geotécnico, con la caracterización preliminar de las unidades del terreno, los riesgos y condicionantes principales y las recomendaciones para las fases posteriores. El pliego excluye expresamente la caracterización geotécnica de detalle y los cálculos propios de un proyecto constructivo.

Una comparación de alternativas antes de elegir la solución

El estudio no parte de un trazado cerrado. La empresa adjudicataria tendrá que plantear y caracterizar distintas alternativas de acceso soterrado, con sus trazados generales, puntos de conexión, secciones tipo, rampas, enlaces y relación con el cauce del Guadalmedina y los viales soterrados previstos.

Cada opción deberá analizarse desde el punto de vista funcional, técnico, territorial, hidráulico preliminar, geotécnico preliminar y económico. La selección se realizará mediante un análisis multicriterio que deberá justificar la alternativa recomendada y las razones por las que se descartan las restantes.

Entre los factores que deberán valorarse figuran la mejora de la accesibilidad portuaria, la afección urbana, la compatibilidad hidráulica y territorial, la complejidad constructiva, los condicionantes geotécnicos, el coste estimado, el plazo de desarrollo, los riesgos de tramitación y la capacidad de la solución para servir de base a las fases posteriores.

La alternativa elegida se desarrollará a nivel de anteproyecto básico, con una memoria descriptiva, anejos justificativos, planos de conjunto y secciones tipo, una definición preliminar de las estructuras y la obra subterránea, el predimensionamiento de los elementos principales, mediciones aproximadas, una estimación de costes por capítulos y una programación temporal orientativa.

El plazo máximo de ejecución será de ocho meses desde el día siguiente a la firma del contrato, aunque los licitadores podrán proponer un plazo menor. Durante la primera quincena de vigencia, la empresa adjudicataria deberá presentar un programa de trabajos para su aprobación, con los hitos, las entregas parciales, los caminos críticos y las necesidades de información de otras administraciones.