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Las claves

El Ayuntamiento de Málaga y, de manera muy particular, el alcalde, Francisco de la Torre, quieren aprovechar el arranque del nuevo curso político para allanar el camino a la Nueva Rosaleda en los terrenos de la ampliación de la Universidad.

Y muestra de ello es que el propio regidor ha informado este lunes de su intención de sentarse cuanto antes con el rector de la UMA, Teodomiro López, para abordar el asunto.

De la Torre ha confirmado que ya envió una carta al máximo responsable de la institución académica hace varias semanas, en la que le trasladaba la conveniencia de agilizar la reflexión sobre los terrenos de Teatinos, la ubicación elegida como la mejor alternativa para el futuro estadio.

La petición del regidor llega mientras la UMA mantiene abierto el análisis sobre la posible cesión de los terrenos. El rector anunció en su momento la creación de una comisión de expertos que debía estudiar la viabilidad técnica, jurídica y patrimonial de la propuesta, así como su impacto sobre el presente y el futuro del campus. La Universidad no ha adoptado ninguna decisión sobre la operación.

"Le envié una carta al rector recordando la conveniencia de que fueran ágiles en la reflexión que iban a hacer sobre este tema para que no retrasemos, digamos, los pasos que hay que dar para tener efectivamente un nuevo estadio en Málaga", ha explicado el alcalde.

Sobre ello, ha señalado que el objetivo es avanzar hacia un estadio capaz de responder a la demanda de abonados que ha generado el Málaga CF, una capacidad que, a su juicio, no ha podido atender la actual Rosaleda.

La reunión entre el Ayuntamiento y la Universidad aparece como uno de los próximos pasos para intentar avanzar en la operación. La propuesta cuenta con el respaldo de las tres administraciones que impulsan el proyecto: Ayuntamiento, Junta de Andalucía y Diputación Provincial. Sin embargo, el papel de la UMA resulta determinante por la titularidad de los terrenos donde se plantea levantar el nuevo estadio.

El rector ya había advertido de que cualquier eventual acuerdo debía responder al interés general de Málaga, pero también garantizar los intereses legítimos de la Universidad y su capacidad de crecimiento durante las próximas décadas. La posible transformación de una parte del campus universitario exige, por tanto, un análisis que no se limite a la viabilidad de construir el estadio.

El campus de Teatinos, la alternativa elegida por los estudios técnicos

Los estudios técnicos realizados para la Nueva Rosaleda concluyeron que los terrenos de ampliación del campus constituían la mejor alternativa de emplazamiento entre las opciones analizadas. La propuesta plantea un complejo deportivo de gran escala, con un estadio de nueva construcción que permita resolver las limitaciones de la Rosaleda actual y atender las necesidades futuras del Málaga CF.

La Universidad debe valorar qué implicaciones tendría la cesión o disponibilidad de los terrenos y si resulta compatible con sus necesidades de expansión. La institución académica ha defendido que nunca ha sido un obstáculo para los grandes proyectos de la ciudad, pero ha subrayado que cualquier decisión deberá adoptarse con el máximo rigor.

Atendiendo a las conclusiones del estudio técnico elaborado por Typsa y Fenwick Iribarren, la parcela de la Universidad es, con diferencia la mejor de todas las alternativas analizadas para levantar un complejo deportivo capaz de albergar hasta 55.000 espectadores. Aplicando un análisis multicriterio, este espacio logra una puntuación de 6,48 puntos, por delante de San Cayetano (5,82) y de La Rosaleda (5,26), que queda descartada por las importantes limitaciones que presenta su actual emplazamiento.

Según las estimaciones, la operación de la Nueva Rosaleda se estima en unos 414 millones de euros en la Universidad, valor que crece hasta los 434 millones en La Rosaleda actual y a los 588 millones en el caso de San Cayetano.

El estudio destaca que el emplazamiento universitario casi duplica la capacidad de acceso mediante transporte público respecto a La Rosaleda y multiplica por cuatro la de San Cayetano. Las estimaciones manejadas sitúan en unos 4.400 viajeros por hora la capacidad del entorno universitario, frente a los 2.300 de La Rosaleda y apenas 600 de San Cayetano, donde actualmente no existe un sistema de transporte de alta capacidad.

También juega a favor de esta alternativa la disponibilidad de aparcamientos ya existentes en las facultades y en los grandes viales próximos, reduciendo la necesidad de construir nuevas bolsas de estacionamiento.