Cada agosto, Málaga se echa a la calle, abarrotando el Real y el Centro de Málaga entre bailes y brindis, y no siempre se para a pensar qué celebra exactamente.
La respuesta viene dada por una fecha. El 19 de agosto. Este miércoles es festivo local en la capital porque ese día, en 1487, los Reyes Católicos tomaron la ciudad y la incorporaron a la Corona de Castilla. Aquella jornada puso fin al dominio musulmán en Málaga y quedó marcada para siempre en el calendario.
La toma llegó tras la campaña que las tropas de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón desarrollaron aquel año, con operaciones previas como la de Vélez-Málaga en abril. Aquel 19 de agosto quedó fijado como la fecha que la ciudad conmemora desde entonces.
Dos años después, en 1489, Málaga comenzó a celebrar una feria de mercado. El inicio oficial de las fiestas no llegó hasta 1491, cuando el Cabildo Municipal acordó una Feria anual el día de la Virgen de Agosto para recordar siempre la toma de la ciudad.
La primera conmemoración se celebró el 15 de agosto de 1491. Con el paso de los años, la fiesta cambió de formato y de ubicación en distintas ocasiones.
Fue en 1887, con motivo del IV Centenario de la toma de la ciudad, cuando la celebración alcanzó el esplendor que conserva en la actualidad.
Casi seis siglos después, los malagueños siguen saliendo en agosto a la calle para conmemorar aquella fecha. El 19 de agosto continúa siendo uno de los días grandes de la Feria por el festivo local de Málaga capital.
La memoria de 1487 vuelve cada año a Málaga. Este año en el arranque de las fiestas con una cabalgata histórica. El pasado viernes, una recreación llevó de nuevo a Isabel I y Fernando II a la plaza de la Aduana, donde tres guerreros les entregaron de forma simbólica una espada y las llaves de la ciudad.
Un mercader expuso durante el acto que venía a hacerle entrega de las llaves de esta hermosa ciudad. El rey Fernando tomó entonces la llave y pidió que se alzara en la torre más alta de esta imponente Alcazaba la bandera castellana.
