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Las claves

El Metro de Málaga va a actualizar el sistema tecnológico que se encuentra detrás de sus tornos y validadoras de tarjetas.

El Consorcio de Transporte Metropolitano del Área de Málaga (CTMAM) ha adjudicado a Indra Sistemas un contrato por 91.737,96 euros, IVA incluido, para adaptar el sistema de billetaje de la red a los nuevos equipos instalados en los últimos años y permitir que la información de los viajes pueda enviarse al Consorcio en tiempo real.

La actuación tiene un plazo de ejecución de seis meses, sin posibilidad de prórroga, y afecta especialmente a las estaciones de Atarazanas y Guadalmedina, que cuentan con equipos de validación diferentes a los instalados originalmente en el resto de la red, además de a las nuevas validadoras incorporadas en las estaciones de superficie.

No se trata, por tanto, de una renovación de tornos o estaciones, sino de una intervención sobre el software y los sistemas que gestionan las validaciones de los títulos de transporte. El objetivo es que los diferentes equipos puedan trabajar con la tecnología de tarjeta que está implantando la Red de Consorcios de Transporte de Andalucía y que Metro de Málaga pueda transmitir de una forma más moderna la información de los viajes realizados.

Cambio tecnológico

El origen de la actuación está en la evolución del sistema de tarjetas utilizado por los Consorcios de Transporte de Andalucía. El CTMAM explica que su actual sistema tarifario se puso en marcha en 2005 mediante tarjetas chip sin contacto basadas en la tecnología Mifare Classic 1K.

Desde entonces se han incorporado nuevas funcionalidades y también se han detectado vulnerabilidades relacionadas con esa tecnología, por lo que la Red de Consorcios está trabajando en la migración hacia Mifare DESFire EV3, de NXP.

El cambio no consiste únicamente en sustituir las tarjetas. Las dos tecnologías tienen estructuras de memoria y operaciones de lectura y escritura diferentes, lo que obliga a adaptar el software de los equipos que interactúan con ellas: desde canceladoras y terminales de venta hasta tornos y otros sistemas de validación.

En el caso del Metro de Málaga, el contrato permitirá integrar la denominada Librería de Transporte de los Consorcios en los equipos que todavía necesitan ser adaptados para que puedan trabajar con los títulos de transporte actuales y futuros.

La necesidad de esta actuación tiene una explicación concreta. En 2018, el Consorcio ya contrató con Indra la integración de la Librería de Transporte en las máquinas de las estaciones existentes del Metro de Málaga.

Pero posteriormente se produjeron cambios en la red. En 2023 entraron en funcionamiento Guadalmedina y Atarazanas, equipadas con sistemas de validación distintos a los existentes en las estaciones anteriores. Por este motivo, aquellos equipos no estaban incluidos en los trabajos contratados en 2018.

A esto se suma que durante 2025 se instalaron nuevas validadoras en las estaciones de superficie, que también necesitan ser adaptadas al funcionamiento de la Librería de Transporte.

El nuevo contrato permitirá integrar todos esos equipos en el sistema y garantizar que puedan utilizar los títulos de transporte del Consorcio.

Del FTP a los datos en tiempo real

Hay otro cambio importante que se producirá con esta actuación y que afecta a la gestión de la información. Hasta ahora, Metro de Málaga enviaba al Consorcio los datos correspondientes a los viajes realizados mediante ficheros de texto que se subían a un servidor FTP.

El expediente considera que este procedimiento ha quedado obsoleto y plantea su sustitución por el denominado Concentrador de Transporte.

Este nuevo servicio web permitirá que la información pueda enviarse preferentemente en tiempo real. El sistema deberá ser capaz de transmitir los datos de manera individual, por bloques o de forma diferida, tanto automáticamente como de forma manual.

Además, incorporará mecanismos para gestionar posibles errores de comunicación. Si una transmisión no llega correctamente, podrá reenviarse; si ya ha sido confirmada por el sistema receptor, se evitará que la información vuelva a enviarse de forma duplicada. También será posible consultar el estado de los envíos y la información que obra en poder del Consorcio para facilitar la conciliación de los viajes.

El flujo que plantea el contrato será, en esencia, validación en la estación, registro en el sistema central del Metro, envío al Concentrador de Transporte y confirmación de recepción. Las pruebas deberán incluir incluso simulaciones de grandes volúmenes de validaciones simultáneas y situaciones de fallo o sobrecarga.

¿Qué se va a modificar?

El contrato contempla actuaciones tanto en los equipos físicos de validación como en el sistema central de gestión del Metro.

Por un lado, se deberá integrar la Librería de Transporte en los tornos y validadoras de entrada y salida de Atarazanas y Guadalmedina, así como en las nuevas validadoras instaladas en las estaciones de superficie. El objetivo es que estos equipos puedan trabajar tanto con las tarjetas Mifare Classic como con las nuevas Mifare DESFire de los Consorcios.

Por otro, será necesario modificar el sistema central de Metro de Málaga para gestionar el envío de los datos al Concentrador de Transporte, además de incorporar los parámetros e informes necesarios para la explotación de la información y para las liquidaciones de los viajes con el Consorcio.

Antes de poner en marcha las modificaciones se realizarán pruebas sobre los equipos actualizados. Una vez superadas, Indra deberá plantear un plan de implantación, incluyendo medidas de contingencia y un procedimiento de marcha atrás ante posibles incidencias importantes. También tendrá que proporcionar soporte y monitorización durante la primera semana de funcionamiento.

¿Por qué vuelve a hacerlo Indra?

El expediente dedica una parte específica a justificar por qué el contrato se adjudica a Indra Sistemas y no se plantea una sustitución del proveedor.

La documentación señala que Indra suministra y mantiene en exclusiva la plataforma tecnológica integral de billetaje instalada en Metro de Málaga y que la compañía mantiene los derechos de propiedad intelectual sobre el software, los protocolos de comunicación y los elementos que conectan tornos, canceladoras, máquinas de venta y sistemas centrales.

El expediente sostiene además que el software está protegido mediante técnicas de ofuscación del código fuente que impiden su análisis inverso y modificación por terceros. Por ello, considera que otra empresa no podría intervenir directamente sobre el sistema sin vulnerar derechos de propiedad intelectual o comprometer su integridad.