La Feria de Málaga ya ha empezado, pero muchos encargados de casetas del Real Cortijo de Torres se han encontrado esta mañana con un panorama muy distinto al que dejaron anoche.
El terremoto registrado en la madrugada con epicentro en Granada, que se sintió con claridad en la capital malagueña, se sumó a una intensa tormenta que descargó sobre la provincia y que ha dejado varias casetas con algunos desperfectos justo antes de su apertura.
Numerosos malagueños llevaban semanas preparando sus casetas para este sábado. Uno de ellos cuenta a este periódico que estuvo trabajando "hasta las 12 de la noche" ultimando los detalles, solo para descubrir horas después que la tormenta lo había puesto todo patas arriba.
"No sabemos por dónde meter mano", cuenta, todavía sin salir de su asombro ante la caseta.
El daño no ha sido igual en todas partes. La magnitud de los destrozos dependió en buena medida de la estructura del techo de cada caseta: algunas han resistido mejor y otras han sufrido daños considerables.
A los estragos de la tormenta se sumó el temblor registrado en Granada durante la madrugada, que también se percibió en Málaga capital.
"El terremoto tiene que haberse notado algo aquí, porque se me han caído muchas botellas", explica, mostrando cómo varias botellas terminaron en el suelo tras el temblor.
Las imágenes que las fuentes consultadas tomaron anoche y esta mañana, evidencian el contraste. Por un lado, una caseta lista para la fiesta la noche anterior y, pocas horas después, convertida en un escenario de desorden que hay que reconstruir contrarreloj.
Pese a la preocupación y el no saber por dónde empezar, el ambiente festivo característico de la Feria no ha decaído y la fiesta estará asegurada este sábado y el resto de la semana en el Real Cortijo de Torres.
