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Las claves

El portavoz del grupo municipal socialista, Mariano Ruiz Araujo, ha anunciado este martes su decisión de presentarse a las primarias del PSOE para ser candidato a la Alcaldía de Málaga, un paso que ha enmarcado en la necesidad de abrir "una nueva etapa" para la ciudad.

"He tomado una decisión y es que me voy a presentar a las primarias del Partido Socialista para ser el candidato a la Alcaldía de Málaga", ha afirmado Ruiz Araujo, al tiempo que ha asegurado dar este paso "profundamente convencido y confiado en esta ciudad" y con la voluntad de no limitarse "únicamente a señalar lo que creo que está mal", sino de "intentar cambiarlo".

Antes de anunciar su decisión, Ruiz Araujo ha incidido en las personas que "hacen posible Málaga cada día". "Málaga funciona gracias a las miles y miles de personas que la sostienen", ha señalado, aludiendo desde quien "levanta su persiana aquí en El Palo" hasta quien "conduce un autobús por la Alameda o recoge a los niños en la Trinidad".

Sin embargo, ha advertido de que son precisamente esas personas las que "cada vez más encuentran dificultades para permanecer en ella". Por ello, ha situado en el centro del debate sobre el futuro de la capital una pregunta: "¿Cómo está creciendo Málaga y, especialmente, para quién?".

Así, el actual portavoz ha reconocido la transformación experimentada por Málaga durante las últimas décadas, una ciudad que "se ha abierto al mundo, se ha proyectado, se ha ubicado en el mapa, y eso tiene mucho mérito", pero ha defendido que "ahora corresponde decidir qué modelo de crecimiento se quiere para los próximos años".

"Málaga puede crecer expulsando o puede crecer arraigando, puede abrirse al mundo convirtiéndose en un producto o hacerlo siendo, cada vez más, ella", ha afirmado.

Ruiz Araujo, frente a una Málaga "basada en el escaparate", ha apostado por "una Málaga entendida como hogar y por un modelo de ciudad recíproco, que organice su crecimiento para que nadie se quede atrás".

Al respecto, ha situado entre las prioridades de esa nueva etapa "vivienda asequible, barrios vivos, servicios públicos que funcionen y unas políticas municipales que tengan su centro en las personas".

"Málaga vivió su primera transformación cuando construyó y configuró sus barrios; después sufrió una nueva transformación cuando se abrió al mundo, se puso en el mapa y se proyectó; y ahora ha llegado un momento nuevo, en el que Málaga tiene que cuidar y proteger a quienes la hacen posible", ha defendido.

A juicio de Ruiz Araujo, "la ciudad de Málaga no puede limitarse a gestionar su crecimiento, sino que debe ser capaz de decidir qué ciudad queremos".

Por último, Ruiz Araujo ha resumido el proyecto con el que da este paso como el de "una Málaga que crezca, pero también que cuide; una Málaga que atraiga, pero que también arraigue".

"Una ciudad --ha añadido-- que permita a los jóvenes plantear e imaginar un futuro aquí, a las familias no tener que abandonar el barrio en el que se criaron y a los mayores no ser expulsados de los lugares que ayudaron a construir".