Málaga acaba de poner en marcha un contrato por valor de 4,8 millones de euros (IVA incluido) para vestir durante los próximos cuatro años a sus trabajadores de la limpieza y la recogida de la basura.
Con este objetivo, Limasam, la empresa municipal, ha sacado a licitación el suministro del vestuario laboral correspondiente a ocho temporadas, cuatro de verano y cuatro de invierno.
El contrato contempla una auténtica operación logística para equipar a la plantilla: más de 100.000 prendas y complementos entre pantalones, polos, gorras, gorros, bragas, forros polares, prendas cortavientos, trajes de agua y vestuario multinorma.
La duración será de 48 meses y las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el 21 de septiembre de 2026.
El listado económico del contrato permite conocer con bastante precisión qué comprará Limasam y cuánto se ha previsto gastar en cada tipo de prenda.
Las mayores cantidades corresponden a la ropa básica de los operarios. Se contemplan 11.840 pantalones de verano bicolor para hombres y otros 4.400 para mujeres, además de una cantidad idéntica para el invierno.
La previsión incluye también 11.840 polos de verano bicolor para hombres y 4.400 para mujeres, además de las mismas cantidades para el vestuario de invierno.
A estas prendas se suman los uniformes monocolor destinados a conductores y maquinistas, con 3.640 pantalones y 3.640 polos masculinos por temporada, además de 320 unidades femeninas.
El contrato incluye asimismo 9.100 gorras de protección solar, 9.500 bragas y otros 9.500 gorros.
La suma de todas las partidas contempladas en el cuadro económico supera las 100.000 unidades de vestuario y complementos para el conjunto de las ocho temporadas.
El traje de agua, la prenda más cara
No todas las prendas tienen el mismo peso económico.
La partida con el precio unitario más elevado es el traje de agua bicolor, cuyo precio máximo se fija en 130 euros por unidad. El contrato contempla 2.700 unidades, con un coste estimado de 351.000 euros sin IVA, que asciende a 424.710 euros con impuestos.
Le siguen los cortavientos o softshell bicolor, con un precio máximo de 80 euros por unidad, y los forros polares bicolores, cuyo precio unitario alcanza los 60 euros.
Pero las prendas que concentran un mayor gasto son los pantalones y polos bicolores por el enorme volumen de unidades previsto.
Solo los pantalones bicolores de verano e invierno, tanto masculinos como femeninos, representan más de 1,3 millones de euros con IVA en la previsión económica.
El uniforme llegará a casa
Una de las particularidades del contrato es el sistema de distribución previsto para los trabajadores fijos de LIMASAM.
El vestuario se entregará directamente en el domicilio de cada empleado, de forma personalizada y en un paquete o bolsa nominativa. Cada envío deberá incluir un albarán con el detalle de las prendas suministradas.
La dimensión de este reparto ya tiene un precedente. Limasam señala que en sus cuatro últimas entregas el número de paquetes enviados a domicilio osciló entre 1.650 y 1.750.
La empresa adjudicataria tendrá que realizar hasta tres intentos de entrega. Si después de ellos no es posible localizar al trabajador, el paquete se trasladará al almacén de vestuario de Limasam en Los Ruices.
Para el personal eventual y las reposiciones, el sistema será diferente: las prendas se entregarán en ese mismo almacén.
Dos repartos cada año
El contrato organiza el suministro en dos grandes campañas anuales.
El vestuario de verano deberá entregarse entre el 1 y el 15 de abril, mientras que el correspondiente al invierno se repartirá entre el 1 y el 15 de octubre, salvo que las partes acuerden otro calendario.
Limasam deberá comunicar antes del 31 de enero las necesidades correspondientes a la campaña de verano y antes del 31 de julio las del invierno. En esas solicitudes se concretará el número de unidades necesarias por talla, tipo de prenda y trabajador cuando proceda.
De la XXS a la 6XL
El contrato también contempla una amplia variedad de tallas. Para el diseño masculino, las prendas superiores e inferiores deberán estar disponibles desde la XS hasta la 6XL. En el caso del diseño femenino, el rango irá desde la XXS hasta la 6XL.
Pero no será suficiente con disponer de ese tallaje estándar. El pliego obliga a la empresa adjudicataria a confeccionar prendas para quienes necesiten tallas superiores o inferiores a esos rangos.
También tendrá que realizar adaptaciones cuando las características físicas del trabajador lo requieran. En los pantalones, por ejemplo, deberá tomar medidas específicas del largo y del tiro para adaptar la prenda a la altura de cada empleado.
El contrato contempla además vestuario específico para mujeres embarazadas, personas que necesiten adaptaciones excepcionales y trabajadores que requieran prendas confeccionadas con materiales hipoalergénicos cuando exista una necesidad identificada y justificada.
Ropa especial para trabajos especiales
La plantilla no recibirá una única equipación. El pliego diferencia entre operarios, conductores y maquinistas, personal de talleres y trabajadores que necesitan vestuario multinorma. Para estos últimos se contempla ropa específica que incluye polos, pantalones y chaquetas multinorma, además de gorros y bragas ignífugas.
También habrá forros polares y otras prendas adaptadas a las características de cada puesto.
Todas las prendas deberán estar preparadas para incorporar el logotipo corporativo de Limasam, que será proporcionado por la empresa municipal.
