Málaga ha conseguido en la última década situarse en el mapa de las grandes ciudades españolas para la inversión tecnológica y la implantación de multinacionales.
La llegada de nuevas empresas, el crecimiento del Málaga TechPark y proyectos estratégicos como el futuro centro de semiconductores IMEC han consolidado a la capital de la Costa del Sol como uno de los principales polos empresariales del país.
Sin embargo, ese éxito sigue chocando con un obstáculo que el mercado considera cada vez más evidente: la escasez de oficinas modernas.
Así lo concluye la consultora inmobiliaria Savills, que en su último informe Office Pulse sostiene que Málaga mantiene un importante déficit de espacios de calidad para absorber el crecimiento previsto del empleo y seguir atrayendo inversión.
Lejos de existir riesgo de sobreoferta, la firma considera que el mercado necesita incorporar nuevos desarrollos para no perder competitividad frente a otras ciudades.
De acuerdo con los datos manejados por la consultora, Málaga dispone actualmente de un parque de oficinas ligeramente superior al medio millón de metros cuadrados, una superficie que sigue situándose por debajo de la disponible en ciudades como Valencia, Sevilla o Zaragoza, pese a que la capital malagueña es una de las urbes con mayor dinamismo económico y demográfico de España.
La limitada capacidad de crecimiento también queda patente en la evolución prevista del mercado.
Desde 2011, únicamente se incorporarán cuatro nuevos proyectos de oficinas en trama urbana, que sumarán alrededor de 35.000 metros cuadrados, lo que representa un incremento aproximado del 6% sobre el parque actual.
El ejemplo de Ágora
Para Savills, el comportamiento del edificio Ágora, desarrollado por Grupo Insur, ilustra con claridad la presión existente sobre este mercado.
El inmueble, el primero de oficinas de nueva construcción levantado en más de quince años en Málaga, supera ya el 80% de ocupación antes incluso de su puesta en funcionamiento, impulsado en buena medida por empresas que desembarcan por primera vez en la ciudad y buscan espacios modernos, eficientes y de mayor tamaño que la media existente.
"La disponibilidad de nueva oferta está permitiendo atraer compañías que antes no estaban en Málaga", explicó Aránzazu García, directora asociada de Oficinas en Savills Andalucía, quien defendió la necesidad de seguir ampliando el parque inmobiliario para acompañar la transformación económica de la ciudad.
Frente a los temores que en ocasiones despierta la construcción de nuevos edificios terciarios, Savills sostiene que Málaga todavía dispone de un amplio margen de crecimiento.
La consultora considera que las rentas prime de oficinas, que aún no alcanzan los 30 euros por metro cuadrado al mes, permiten prever una evolución sostenida del mercado capaz de hacer viables nuevas promociones sin generar un exceso de oferta.
En este contexto, advierte de que la escasez de espacios de calidad puede convertirse en un freno para la llegada de nuevas compañías si no se impulsa tanto la promoción de nuevos edificios como la rehabilitación del parque existente.
Operaciones fallidas
Frente al déficit evidente de este tipo de desarrollos, sorprende cómo operaciones de venta de suelo para oficinas han quedado congeladas por falta de promotores interesados.
Es justo lo que ha sucedido recientemente con la subasta impulsada por el Ayuntamiento para vender al mejor postor una importante bolsa de terrenos en la nueva Milla de Oro inmobiliaria de la capital de la Costa del Sol.
La pastilla en cuestión tiene asignados 15.021,80 metros cuadrados de techo (incluyendo uso comercial en baja+entreplanta) y aparcamientos dentro del macroproyecto urbanístico. De acuerdo con los datos oficiales, la enajenación tiene un precio de partida de 17,56 millones de euros (14,5 millones sin IVA).
