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Las claves

El Ayuntamiento de Málaga ha dado el primer paso administrativo hacia una de las intervenciones viarias más ambiciosas de los próximos años en la ciudad: la transformación del cruce entre la avenida de Valle-Inclán, el Camino de Suárez y la calle Martínez de la Rosa.

Antes de sacar a licitación el proyecto y las obras, el Consistorio ha abierto una consulta preliminar al mercado para pulsar el interés y la capacidad de las empresas del sector.

Este mecanismo de consulta, amparado en la Ley de Contratos del Sector Público, permite al Ayuntamiento afinar los pliegos técnicos, detectar posibles riesgos que puedan restar concurrencia al concurso y comprobar si el tejido empresarial está en condiciones de asumir un contrato de esta magnitud.

La obra tiene un presupuesto base de licitación de 26,8 millones de euros, IVA incluido, repartido en dos fases: algo más de 1,4 millones para los trabajos de campo y la redacción del proyecto, y unos 25,3 millones para la ejecución material.

El alcalde, Francisco de la Torre, ha presentado esta mañana la iniciativa acompañado de las concejalas de Movilidad, Urbanismo y del distrito Bailén-Miraflores —Trinidad Hernández, Carmen Casero y Mercedes Martín, respectivamente—.

En total, se prevén 31 meses de trabajo: 8 para diseñar el proyecto constructivo, hasta 5 de trámites de supervisión y aprobación, y 22 para las obras propiamente dichas.

Podrán participar en la consulta constructoras, consorcios, agrupaciones de empresas y otros profesionales o colegios vinculados a la obra civil. Sus respuestas, que deberán presentarse en un plazo de 15 días naturales desde la publicación en la Plataforma de Contratación del Sector Público, servirán de base para un informe posterior, sin que ello implique compromiso alguno para las partes.

Si los plazos se cumplen, la licitación definitiva llegaría en el tercer trimestre de este año, el proyecto se redactaría a partir de principios de 2027 y las obras arrancarían en 2028.

La actuación busca aliviar uno de los puntos más conflictivos del tráfico malagueño. Por ese nudo circulan cerca de 55.000 vehículos diarios en ambos sentidos, lo que provoca retenciones habituales en hora punta que se propagan a vías cercanas, como la salida de la MA-20 hacia Valle-Inclán o las propias calles Martínez de la Rosa y Camino de Suárez.

Soterramiento

El proyecto plantea soterrar el tráfico principal de Valle-Inclán mediante un paso inferior de 660 metros —180 en túnel cubierto y el resto en rampas— con cuatro carriles, dos por sentido, que evitará semáforos y cruces con el tráfico transversal.

A esto se suma un segundo túnel, de un solo carril y sentido único, pensado para quienes circulan desde el oeste hacia el centro de Málaga a través de Martínez de la Rosa.

Tendrá 230 metros de longitud, con 150 en falso túnel y 80 de rampa, y su función será separar ese flujo del tráfico local para reducir los cruces y agilizar la entrada a la ciudad.

En superficie, el nudo quedará resuelto con una gran rotonda de forma elíptica y dos carriles, que conectará Valle-Inclán, Camino de Suárez, Martínez de la Rosa, la calle Galeno y la calle Alcalde José Luis Estrada, manteniendo todos los movimientos entre sus seis ramales.

Su isleta central, de unos 5.000 metros cuadrados, se convertirá en una zona ajardinada con mobiliario urbano, pensada para mejorar el espacio público y la movilidad peatonal entre los barrios de Miraflores y Carlinda.

Según lo previsto inicialmente, se mantendrán las plazas de aparcamiento existentes en el entorno de la Rotonda de Suárez.