El vacío dejado tras la demolición de los antiguos cines Astoria y Victoria toca a su fin.
Con la vista puesta en los próximos tres años, Fundación Unicaja tiene ya el camino expedito para levantar el que está llamado a ser uno de los grandes complejos culturales y arquitectónicos de Málaga.
La entidad sociocultural cuenta ya con la concesión demanial de este privilegiado lienzo de la Plaza de la Merced. 75 años a razón de 411.000 euros anuales (calculados sobre un precio de tasación de 10,4 millones de euros, por debajo de los 17,5 millones que pagó el Ayuntamiento a finales de 2010).
Estos son los valores económicos que dibujan el acuerdo definitivo para el desarrollo de una operación que, si se cumplen las previsiones meses atrás apuntadas, contará con una reconocida firma arquitectónica internacional.
Su nombre sigue sin ser desvelado de momento por Fundación Unicaja, que confía en que el equipamiento, que contará con un espacio reservado para su sede social, sea una realidad antes de 2030. La hoja de ruta trazada permite pensar en que en tres años puede ser una realidad.
Aunque el modelo final queda condicionado al estudio que asumirá el reto de integrar el inmueble en el corazón de Málaga, el guión que ha servido de base para la concesión ahora acordada dibuja los detalles esenciales.
Este esquema, susceptible de ajustes, plantea un edificio vanguardista; con planta baja, tres alturas y ático; auditorio central para unas 500 personas; zonas expositivas con hasta 1.000 metros cuadrados; talleres y salas multiusos; espacio inmersivo para contemplar los restos arqueológicos desenterrados en el subsuelo…
Son los grandes protagonistas del gran equipamiento cultural ideado por la entidad, que logra sacar del ostracismo un emplazamiento marcado por el fracaso del Ayuntamiento a la hora de afrontar un proyecto enteramente municipal y público y la renuncia de Antonio Banderas a asumir el espacio.
Los datos de partida elevan la inversión a unos 30 millones de euros (añadir unos gastos anuales estimados de 4 millones).
Todo ello forma parte de la memoria explicativa con la que la entidad solicitó formalmente la concesión de los terrenos, con casi 1.300 metros cuadrados, sobre los que se autoriza un techo edificable de 6.340 metros.
Un inmueble pensado para dar cabida a un centro cultural y social, así como a la sede de la Fundación Bancaria Unicaja, que dispondría de unos 350 metros cuadrados. La propuesta "se fundamenta en un planteamiento dinámico que tiene como fin constituir el nuevo lugar de referencia de la entidad de la manera más cohesionada y coherente respecto a sus intereses y objetivos".
Una de las finalidades es la de convertir el entorno, que ya cuenta con el Teatro Cervantes y el Cine Albéniz, "en una de las manzanas culturales más atractivas del sur de Europa".
El programa ideado busca complementar y diferenciarse de la oferta de los otros espacios, añadiendo soluciones que van desde las artes plásticas, a la literatura, el teatro o la música en directo.
"El nuevo espacio se perfila en un estímulo permanente para la creación y en un espacio abierto a la participación intergeneracional y para todos los públicos", se destaca en el documento.
Programa de acciones
De manera precisa que el auditorio partirá de un estreno acompañado de diferentes ciclos musicales, entre los que figuran conciertos de jazz y de repertorio de cámara y piano (un total de cinco por género y por temporada, con frecuencia bimensual), y de corrientes actuales, jornadas de improvisación creativa o Jam Sessions, un ciclo de teatro (con precios especiales para jóvenes estudiantes) y conciertos temáticos ligados a las exposiciones temporales del centro.
Con el objetivo de llegar a todos los públicos, el centro incluye en su apartado escénico la iniciativa Atardeceres en la terraza, que prevé sesiones con música de dj en la cubierta superior del edificio en los meses de verano.
En lo que respecta a las artes plásticas, la Fundación se compromete a inaugurar distintas exposiciones temáticas e individuales al año, a lo que se agrega el uso del área al aire libre y las incluidas en los espacios inmersivos.
Restos humanos de la conquista de Málaga encontrados en el solar del Astoria.
Todo ello convivirá en las aulas multiusos, con talleres de arteterapia y musicoterapia y los artísticos para menores y familias; talleres creativos sobre la Navidad, fotografía, música, arte digital, pintura, acuarela y escultura; clubes de lectura, encuentros con autores y actividades infantiles de iniciación a la lectura.
Otro de los protagonistas del futuro desarrollo son los ricos restos arqueológicos. De hecho, las excavaciones realizadas en los últimos años han puesto de manifiesto que bajo este extraordinario solar duermen hasta 20 siglos de historia de la ciudad, que ha sabido de las experiencias de la Malaka fenicia, de la Malaca romana, de la Málaga musulmana; que ha servido de camposanto de varios cientos de cristianos y árabes muertos en la toma de los Reyes Católicos.
Esta circunstancia hace que el plan inicial recoja la creación de un espacio que permita la puesta en valor del yacimiento existente. Y ello con el fin de darle visibilidad e incluso utilidad. Se pretende desarrollar un sótano en el edificio que albergue una zona expositiva arqueológica (con suelos transparentes), de unos 621 metros, y un espacio expositivo inmersivo, con otros 200 metros.
