El entorno de Los Guindos, en la zona oeste de Málaga capital, da un nuevo paso en su transformación urbana con la activación de una operación que convertirá un antiguo enclave industrial en un nuevo espacio residencial, comercial y de equipamientos con mayor integración en la ciudad.
La actuación afecta a un ámbito de algo más de 6.700 metros cuadrados donde se ubicaba la antigua nave de Porcelanosa, en el entorno de Avenida de Velázquez, y supone el desbloqueo de un desarrollo urbanístico que llevaba años pendiente.
Tras el visto bueno inicial dado por la Junta de Gobierno Local a mediados del pasado mes de mayo, ya es posible visualizar cómo será la gran transformación del espacio sobre el que se levanta la antigua nave de Porcelanosa.
La modificación urbanística del sector SUNC-R-LO.6 Los Guindos persigue hacer viable técnica y económicamente un ámbito que el PGOU de 2011 ya identificaba como una pieza estratégica para sustituir antiguos usos pseudoindustriales por vivienda, comercio y espacios públicos.
La nueva ordenación contempla la construcción de 54 viviendas, de las cuales 38 serán libres y 16 protegidas (VPO), además de unos 2.200 metros cuadrados destinados a uso terciario y empresarial.
El proyecto se articula sobre dos parcelas edificables diferenciadas. La parcela E1 concentrará la promoción libre y los usos terciarios, mientras que la parcela E2 albergará equipamientos en las plantas inferiores y las viviendas protegidas en altura.
Las edificaciones previstas alcanzarán entre ocho y diez plantas, una solución que busca liberar suelo en superficie para destinarlo a espacios libres y zonas verdes.
El gran cambio: abrir la manzana y crear un eje verde
Uno de los elementos más destacados de la propuesta es la creación de un corredor verde norte-sur que conectará el entorno del Pequeño Parque Ravel con futuros desarrollos urbanísticos situados al sur de la manzana.
La idea es mejorar la permeabilidad peatonal y evitar el modelo de gran bloque cerrado, favoreciendo espacios de transición y estancia abiertos a la ciudad.
Según la documentación urbanística, más del 67% del ámbito quedará destinado a espacios libres y zonas verdes, mientras que la ocupación edificatoria se reducirá a poco más del 32% del sector.
La propuesta también plantea mantener parte de la identidad previa del lugar. Para ello, la antigua nave situada en Avenida de Velázquez 79 quedará fuera del nuevo ámbito urbanístico y conservará su uso terciario, aunque adaptando su fachada para abrirse a la nueva plaza interior y evitar el efecto de muro ciego hacia los espacios públicos.
La actuación prevé además la construcción de aparcamientos en sótano bajo parte de los espacios libres y zonas verdes, una solución planteada para evitar una mayor ocupación en superficie y reducir la necesidad de excavar a más profundidad.
El diseño deberá adaptarse a la proximidad de la infraestructura del Metro de Málaga, circunstancia que condiciona especialmente las actuaciones bajo rasante en el entorno de Avenida de Velázquez.
