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Las claves

¿Qué llevó a Francisco a levantarse a primera hora de la mañana de este viernes y, presuntamente, asesinar a tiros a su pareja, Vicky?

Esta es la pregunta que muchos en la calle Guadalimar, en la zona norte de Málaga, se hacían al toparse de lleno con la trágica noticia de que dos de sus vecinos más conocidos habían sido encontrados muertos en el interior de su vivienda.

Tras unas primeras horas de dudas, la Policía Nacional confirmaba que se trataba de un crimen machista. Presuntamente, Francisco decidió acabar con la vida de Vicky para, después, dispararse a sí mismo. Llevaban 30 años de relación.

No había denuncias previas ni seguimiento en el sistema Viogen. "No había señales", confirman fuentes consultadas, que añade: "No hay un relato del que tirar".

Victoria, de 51 años, era madre de dos hijos (al parecer su primera hija fruto de una relación previa) y abuela de tres nietos. Y, desde primera hora de ayer pasó a engrosar el trágico listado de mujeres que han perdido la vida a manos de sus parejas o maridos.

La estadística oficial la sitúa como la mujer número 24 asesinada en España en lo que llevamos de año y la segunda en la provincia de Málaga. La primera fue otra Victoria. Victoria Hart, madre de tres hijos, asesinada por su expareja el pasado mes de enero.

Pocas horas después de este presunto caso de violencia de género, los vecinos no salían de su asombro. Las lágrimas se dejaban ver en los rostros de algunos de ellos, rotos por el dolor de la muerte de Victoria.

Desde los balcones y ventanas de los edificios, bloques de planta baja más trece alturas, eran muchos los que se asomaban para escudriñar lo que estaba ocurriendo. En la calle, con varios coches de la Policía Nacional apostados, todos seguían sin entender. "Es que no me lo creo", aseguraba una de las residentes.

La frase se repetía una y otra vez entre quienes conocían a Vicky, una mujer a la que describen como trabajadora, cercana y siempre pendiente de los demás. "Era una luchadora", remarcan.

"Se desvivía por todos, por los vecinos, por sus amigos, por sus hijos...", resume una de las personas que mejor la conocían en la comunidad.

Su rutina estaba muy ligada al propio edificio. Limpiaba las zonas comunes y gestionaba la comunidad, lo que la había convertido en una de esas personas a las que muchos recurrían cuando surgía cualquier problema. "Siempre estaba para ayudarte, a cualquier hora", recuerdan.

Su carácter servicial la había convertido en una figura muy querida entre los vecinos, que este viernes no ocultaban su emoción al hablar de ella.

Además, atravesaba un momento que consideraba especialmente ilusionante. Según relatan personas cercanas, había conseguido un contrato de trabajo en San Juan de Dios, una noticia que había recibido con enorme alegría después de años de esfuerzo. "Estaba muy contenta", explican.

El vecindario implicado en el Plan Comunitario de Palma Palmilla mostró ayer su pesar por el suceso y puso en valor la implicación de Vicky en la comunidad de su bloque, “algo fundamental en los esfuerzos del barrio por salir adelante”.

"Era una mujer muy luchadora y que se esforzaba en hacer equipo con el resto de vecinos de su edificio", añaden desde el colectivo.

Por todo ello, la noticia de su muerte ha golpeado con especial dureza a quienes compartían con ella el día a día. En el portal, en los rellanos y en los corrillos improvisados a pie de calle, los recuerdos se suceden mientras muchos intentan asimilar lo ocurrido.

Antes de confirmarse que, presuntamente, había sido Francisco quien había acabado con la vida de su pareja para después suicidarse, muchos hablaban de él como alguien bueno. Pero que en los últimos años había mostrado problemas psicológicos. Algunos incluso, apuntaban a una posible depresión.

Sobre ello, el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, explicó que la muerte "violenta" de la mujer fue "como consecuencia de un arma de fuego". Posteriormente, Francisco se suicidó .