La transformación definitiva de El Bulto en una nueva centralidad urbana de Málaga está algo más cerca.
Aunque con camino aún por delante, el Ayuntamiento da un nuevo paso administrativo en la ambiciosa apuesta de regenerar él último gran espacio aún pendiente de desarrollo desde la década de los años 90.
Con la puesta en marcha del concurso mediante el que será adjudicada la figura del Agente Urbanizador, a quien corresponderá materializar la operación, la Gerencia de Urbanismo da un paso definitivo en un proceso impulsado años atrás.
Si bien habrá que esperar aún algunos meses para conocer qué firma será la elegida (tienen de plazo hasta el 8 de junio próximo), ya es posible dibujar la metamorfosis a la que será sometida esta gran parcela de El Bulto, con unos 47.000 metros de superficie.
El histórico barrio, testigo del pasado industrial de la Málaga del siglo XIX y escenario de la playa de San Andrés, está a las puertas de una enorme intervención inmobiliaria, que permitirá borrar las huellas de la degradación urbanística e integrar el sector en la nueva milla de oro cultural y náutica de la capital.
Justamente este es uno de los privilegios del espacio afectado, ya que se encuentra a escasos metros de la futura marina deportiva de San Andrés (proyecto que sigue a la espera de iniciar las obras, adjudicadas a un fondo de inversión vinculado a la familia real de Catar) y de la parcela sobre la que Málaga sueña con levantar el Auditorio de la Música.
El protagonista indiscutible de la actuación será la gran torre de 23 plantas diseñada por el estudio Zaha Hadid.
A diferencia de las previsiones iniciales del PGOU, que barajaban usos hoteleros o de oficinas, los redactores del plan seleccionado por el Consistorio, promovido por Sierra Blanca Estates, optan por el uso residencial libre (153 viviendas).
Este icono arquitectónico conformará un skyline moderno que servirá de puerta de entrada al Puerto de Málaga. La parte residencial quedará completada por dos edificios de planta baja más 9 alturas destinados a 80 viviendas de protección oficial (VPO).
Pero el proyecto de El Bulto va más allá del residencial. Muestra de ello es que apuesta por la sostenibilidad urbana, proponiendo una gran manzana dotacional de 21.055 metros cuadrados.
La iniciativa incluye el replanteo del espacio viario. De hecho, se prevé la desaparición de tramos de viales actuales como López Pinto y Donoso Cortés para ganar espacio peatonal.
Al tiempo, aumentarán las zonas verdes, pasando de los 8.150 metros de parques y jardines previstos inicialmente en el planeamiento a 11.258 metros cuadrados.
El interior de la manzana será estrictamente peatonal, prohibiendo el tráfico rodado para minimizar el ruido y las emisiones de CO2.
Otra pieza destacada es la del Cottolengo, vinculado al Obispado. Sus actuales instalaciones serán demolidas. La institución benéfica Sagrado Corazón de Jesús será reubicada en un edificio de nueva planta en la esquina de la calle Orfila con el Paseo Antonio Machado, garantizando la continuidad de su labor asistencial.
Este desarrollo exige el desmantelamiento de 44 inmuebles, incluyendo chabolas y cobertizos. Los ocupantes legítimos serán indemnizados y, en los casos que proceda por ley, realojados en las VPO planteadas.
El trazado curvo del ferrocarril de acceso al puerto, que actualmente cruza el sector en superficie, ha sido el mayor condicionante histórico del ámbito.
El plan establece una hoja de ruta clara: mientras se tramita el soterramiento definitivo con cargo a fondos estatales o europeos, la urbanización permitirá la convivencia con las vías sin que estas afecten a las parcelas de viviendas o equipamientos.
Calendario
El adjudicatario final de El Bulto no solo gestionará la construcción, sino que estará sujeto a un riguroso calendario de plazos máximos para evitar el bloqueo del suelo. Y todo ello en el marco de un convenio con el Ayuntamiento.
- Fase administrativa: En los primeros tres meses tras la firma del convenio, se deberá presentar el Avance del Plan de Reforma Interior (PRI) y el documento ambiental. Tras la aprobación inicial del PRI, habrá un margen de seis meses para entregar el proyecto de urbanización.
- Fase de ejecución: Una vez aprobado el proyecto, las obras deben comenzar de forma efectiva en el plazo de un mes tras la contratación del ejecutor.
- Licencias: El Agente Urbanizador dispondrá de un máximo de dos años tras la recepción de las obras de urbanización para solicitar la licencia de edificación de los solares.
