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Las claves

La transformación de la antigua Escuela de Turismo de Málaga, situada en Paseo de Sancha, 13, en un exclusivo edificio residencial de 15 viviendas con piscina, se consolida, aunque con modificaciones respecto a la propuesta inicial.

Así consta en la resolución aprobada por la Gerencia de Urbanismo hace ahora un mes. La misma da luz verde a la documentación técnica reformada de una licencia que fue concedida en 2022, al tiempo que veta de manera clara la posibilidad de que los nuevos inmuebles sean destinados a pisos turísticos.

El paso dado por el ente municipal da validez al ajuste del proyecto durante la ejecución de las obras y consolida el cambio de uso de educativo a residencial en este inmueble situado en pleno Conjunto Histórico de Málaga.

​La licencia original, otorgada el 29 de noviembre de 2022, autorizó el cambio de uso del edificio educativo a residencial, así como su rehabilitación integral y adaptación a 15 viviendas, con una piscina colectiva, bajo un presupuesto de ejecución material de 928.214,80 euros.

El promotor es Luxy Sancha Apartments, S.L. La reciente resolución no aumenta el número de viviendas ni el presupuesto, pero sí afina la arquitectura interior y algunos elementos exteriores.

Se redistribuyen todas las viviendas, se recolocan cuartos húmedos, se ajustan algunos muros de carga de la ampliación, se corrige una vivienda tipo que antes funcionaba como espacio único y ahora se compartimenta, y se rediseñan huecos en fachada siempre en la parte ampliada, sin intervenir en el cuerpo del edificio.

​El inmueble está calificado como CJ‑2a en el PGOU de 2011 y, aunque no tiene protección específica propia, se ubica dentro del ámbito del Conjunto Histórico de Málaga, declarado Bien de Interés Cultural.

Por esa razón, cualquier actuación precisa informe favorable de la Consejería de Cultura, que el 29 de enero de 2026 ha autorizado expresamente las modificaciones al proyecto de rehabilitación para 15 viviendas en Paseo de Sancha 13.

​La aprobación de esta reforma del proyecto llega con condiciones. Urbanismo exige que el promotor aporte, en un plazo máximo de seis meses desde la notificación, el proyecto de ejecución visado que desarrolle el básico modificado, acompañado de una declaración de concordancia entre ambos.

Hasta que ese requisito no se cumpla, la eficacia de la licencia reformada queda demorada, lo que evidencia que la actuación sigue en fase de obra/proyecto y que el edificio aún no está en disposición de entrar en servicio.

​La resolución deja claro que esta licencia reformada no autoriza por sí misma demoliciones, ocupación de vía pública ni instalación de grúa torre, trámites que deberán solicitarse aparte en caso necesario. También recuerda al promotor la obligación de comunicar al Ayuntamiento cualquier intervención que afecte a suelo, vuelo o subsuelo de las vías y espacios públicos municipales.

​Uno de los puntos más llamativos de la resolución es la advertencia sobre el uso: durante tres años desde el 22 de agosto de 2025, o hasta que se apruebe la Modificación nº 26 del PGOU si ocurre antes, el uso residencial no permite convertir automáticamente las viviendas en alojamientos turísticos.

En consecuencia, las 15 viviendas resultantes en Paseo de Sancha no podrán inscribirse como viviendas de uso turístico mientras esté en vigor la suspensión municipal de licencias y declaraciones responsables para este tipo de alojamientos, y esta limitación deberá comunicarse expresamente a futuros compradores y arrendatarios.