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Las claves

Justo dos meses después de que la Academia de San Telmo y el Ateneo, entre otras instituciones, abriesen la polémica sobre la instalación en la entrada principal del puerto de Málaga de una Venus y un Neptuno gigantes, las esculturas ya lucen en el emplazamiento elegido.

Los trabajos de colocación del conjunto, en la parte del recinto que da a la Plaza de la Marina, se iniciaron en la jornada de este miércoles con la llegada de los dos leones que forman parte del complejo.

Superado este primer paso, este jueves ha estado dedicado a la colocación, primero, de la Venus, y, esta misma tarde, del Neptuno.

A la espera de la reacción ciudadana, la expectación parece clara. Y de hecho han sido varios los vecinos que han aprovechado el momento para fotografiarse junto a las obras de Ginés Serrán.

Los colectivos críticos con esta actuación, que han llegado a poner en duda la legalidad del procedimiento, cuestionaban, entre otros aspectos, el impacto visual que, a su juicio, generan las esculturas sobre el Centro Histórico, catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC).

Una vez colocados en la entrada portuaria, la impresión es de un impacto reducido, por cuanto se encuentran ubicadas justo junto a las columnas de acceso al puerto, de mayor tamaño. De hecho, según los datos técnicos, incluyendo los pedestales de tres metros sobre los que se colocan, la Venus alcanza los 8,5 metros, mientras Neptuno llega a los 10,5 metros.

El debate generado en torno a estas obras, cuya llegada era conocida desde hace meses, ha hecho que finalmente el Consejo de Administración del Puerto haya decidido reducir el tiempo de exposición de las obras. Las mismas sólo permanecerán seis meses, siendo, posteriormente, desmontadas y retiradas.