La llegada de la marca CaixaForum a Málaga, cuyo espacio cultural debe empezar a construirse en los próximos meses en la parcela situada frente a la Comisaría de la Policía Nacional, va a provocar más de un quebradero de cabeza a los vecinos del entorno.
Que su presencia en la capital de la Costa del Sol vaya a completar la ya amplia oferta museística de la ciudad, no esconde el hecho de que la ejecución del ambicioso edificio proyectado se llevará por delante las 300 plazas de aparcamiento gratuito que hoy usan vecinos y usuarios de la comisaría.
Una bolsa mayúscula incapaz de ser cubierta por las dos plantas bajo tierra que recoge el Caixaforum en su diseño, con capacidad para 101 plazas en rotación y de pago.
Un desajuste que genera preocupación entre los vecinos de un entorno urbano con evidentes carencias de aparcamiento.
El asunto fue objeto de debate y discusión en el último Consejo de Urbanismo, en el que se dio luz verde al proyecto de urbanización del Caixaforum, que incluye un parque de unos 5.500 metros cuadrados.
Ordenación de la parcela sobre la que se levantará el CaixaForum de Málaga.
Durante la sesión, que tuvo lugar el pasado jueves, la concejala de Unidas Podemos, Antonia Morillas, puso el foco en el impacto del proyecto sobre el aparcamiento, incidiendo en que con el CaixaForum "se quitan" unas 300 plazas de coches que "no van a desaparecer", sino que se repartirán por las calles del entorno en busca de sitio.
Y con ello, remarcó, quienes acudan a diario a hacer gestiones a la comisaría o a otros servicios del entorno perderán un espacio gratuito, pasando a depender de un estacionamiento de pago o de la búsqueda de huecos en la vía pública.
Por ello planteó la necesidad de estudiar nuevas parcelas para aparcamientos disuasorios y recordó que el solar afectado funcionaba de facto como espacio de alivio para el déficit de estacionamiento en el barrio.
En una línea parecida se pronunció el concejal del PSOE Mariano Ruiz Aráujo, quien resumió el malestar existente al señalar que el CaixaForum "les va a costar una pasta a los vecinos", al entender que estarán obligados a pagar por aparcar donde antes lo hacían gratis.
Por ello, criticó que el Ayuntamiento tramite el expediente sin presentar antes un plan alternativo de aparcamiento para la zona y advirtió de que, si no se interviene, "la ley de la selva" acabará regulando la ocupación del espacio público y "los vecinos serán los paganinis".
Ante estas afirmaciones, la concejala de Urbanismo, Carmen Casero, admitió el uso tradicional del solar como aparcamiento gratuito, pero defendió que habrá alternativa con el parking de rotación.
Por su parte, Trinidad Hernández, concejala de Movilidad, informó de que se está trabajando "junto a los vecinos" para proteger el aparcamiento residencial, estudiando la conversión de algunas vías de doble sentido en estacionamiento en batería y actualizando los estudios de 2008 que ya planteaban hasta cuatro posibles aparcamientos en el entorno.
