Málaga vive este lunes, 2 de febrero, una de esas jornadas que suelen calificarse de histórica. Tras décadas de compromisos y de promesas incumplidas, la capital de la Costa de Sol puede presumir formalmente de la puesta de la primera piedra del Nuevo Hospital.
Juanma Moreno Bonilla, en calidad de presidente de la Junta de Andalucía, es el encargado de oficializar el inicio de las obras de construcción de la que está llamada a ser la mayor infraestructura sanitaria de la región, bautizada con el nombre de Virgen de la Esperanza.
De acuerdo con la convocatoria pública, el acto está fijado para las 12 de la mañana de este lunes, dando continuidad a un proceso que la Administración regional puso en marcha años atrás.
Fue a finales de 2025 cuando la Junta formalizó la adjudicación de las obras del nuevo hospital, rubricando el contrato con la unión temporal de empresas integrada por Sando, OHLA y Vialterra Infraestructuras.
Esta alianza empresarial es la que asume el encargo final para dar forma a este gigantesco proyecto, que va a requerir una inversión global de 543,3 millones de euros (IVA incluida), financiados con cargo a fondos europeos. El calendario previsto fija un plazo de ejecución de seis años y tres meses, lo que sitúa la conclusión de los trabajos en el horizonte de 2032.
Diseño del nuevo hospital de Málaga.
El complejo sanitario, diseñado con la idea de generar una especie de ciudad hospitalaria en relación directa con el Materno Infantil (con el que estará unido mediante una pasarela aérea) y el Hospital Civil, dará cabida a 815 habitaciones, un bloque quirúrgico con 48 quirófanos, 80 camas de UCI, una gran área de consultas externas con 158 salas, espacios de docencia y una zona de urgencias equipada con más de 90 puntos de atención.
Y todo ello en una especie de gigante con cuatro grandes torres de 15 plantas (12 de ellas sobre superficie).
La magnitud del proyecto obliga a una planificación milimétrica. De hecho, el arranque afecta, de inicio, al edificio de aparcamientos. Para su desarrollo, se prevé una media de 200 operarios.
Un volumen de mano de obra que se incrementará de manera clara hasta alcanzar los 650 trabajadores simultáneos durante la fase principal del complejo hospitalario.
Para ello se ha diseñado una organización exhaustiva de espacios diferenciados para personal técnico, operarios y servicios vinculados al entorno sanitario.
Entre las medidas previstas figura la implantación de dos turnos escalonados de acceso a obra, a las 7:00 y a las 7:30, con el objetivo de reducir la presión del tráfico en las horas punta y minimizar la afección al entorno urbano y hospitalario. La UTE plantea además la fabricación directa de componentes industrializados en naves próximas a la parcela, lo que permitirá agilizar los plazos, mejorar los estándares de calidad y limitar los acopios en el solar.
Organización por fases
El plan constructivo se divide en dos grandes fases. La primera, centrada en el aparcamiento, tendrá una duración estimada de 15 meses. Incluye una etapa inicial de aparcamiento provisional de dos meses y otra de 13 meses para el edificio definitivo, con doble turno de trabajo y 15 horas efectivas diarias.
La segunda fase, correspondiente al complejo hospitalario, se prolongará durante 60 meses y se articulará en tres líneas de producción simultáneas: las torres de hospitalización A y B y el bloque quirúrgico C.
La propuesta incrementa los medios previstos en el proyecto inicial. Frente a las tres grúas torre contempladas para la primera fase y seis para la segunda, la adjudicataria propone cuatro y nueve respectivamente, además de andamios eléctricos, silos, montacargas y sistemas adicionales de apuntalamiento y cimbras.
Vista de la entrada de Urgencias del nuevo hospital de Málaga.
La gestión del suministro se apoyará en plantas y canteras propias del grupo empresarial, favoreciendo la logística, el aprovechamiento de excedentes y materiales reciclados y una ejecución más eficiente en términos de economía circular.
Dada su ubicación estratégica, el plan incluye una coordinación avanzada con los hospitales colindantes, el Ayuntamiento de Málaga y las obras del Metro. Se prevén planes activos de señalización, acceso escalonado del personal y reuniones mensuales con las direcciones de los centros asistenciales para ajustar medidas preventivas y consensuar soluciones que reduzcan el impacto urbano.
El aparcamiento provisional estará operativo a lo largo de 2026, el primer parking definitivo en 2027 y el segundo en 2032. La explotación comercial de las plazas será asumida por la adjudicataria durante 16 años y 9 meses.
Con la colocación de la primera piedra este lunes, Málaga inicia formalmente la construcción de un complejo llamado a redefinir el mapa sanitario de la provincia y a convertirse en una de las mayores inversiones públicas en infraestructuras hospitalarias de Andalucía.
