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Las claves

La nueva tasa que Málaga empezará a cobrar en los próximos meses por la recogida de la basura y el tratamiento de los residuos sigue avanzando y quemando etapas.

Pese a que no hay una fecha cierta para la entrada en vigor de este sistema, el Ayuntamiento da un paso clave con la firma de un convenio de colaboración entre la empresa municipal de limpieza, Limasam, y el organismo autónomo, Gestrisam, para que este último asuma la gestión y recaudación de las nuevas prestaciones patrimoniales por la recogida y tratamiento de residuos sólidos urbanos.

El acuerdo, firmado el 11 de diciembre de 2025 y publicado en el Boletín Oficial de la Provincia, adapta el sistema de cobro a las exigencias de la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular.

​El documento ha sido rubricado por el alcalde y presidente del Consejo de Administración de Limsam, Francisco de la Torre, y el presidente de Gestrisam, Carlos Conde, quienes se dan así el marco jurídico para un nuevo modelo de gestión económica del servicio de residuos.

El nuevo convenio se concibe como la herramienta necesaria para aplicar las futuras ordenanzas que adaptan el sistema a la normativa estatal más reciente.

Según el anteproyecto, la cuota media por vivienda será de 129,29 euros al año (sin IVA), aunque el importe final depende del valor catastral de cada inmueble y del número de habitantes empadronados.

La mayoría de los hogares se moverán en una horquilla de entre 123,60 y 157,66 euros al año, según las estimaciones oficiales. Se trata de los inmuebles cuyo valor catastral se encuentra entre 40.001 y 100.000 euros, un tramo que engloba a más del 40% de las viviendas de Málaga.

​"Quien contamina paga"

El texto cita expresamente la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, como pieza clave del cambio. Esta norma obliga a las entidades locales a establecer, en el plazo de tres años, una tasa o prestación patrimonial específica, diferenciada y no deficitaria que refleje el coste real de la recogida, transporte y tratamiento de los residuos municipales.

​La ley impone el principio "quien contamina paga" y exige que el coste del servicio, incluida la infraestructura necesaria, las campañas de concienciación y los impactos ambientales, recaiga sobre los productores de residuos.

Además, abre la puerta a que las ordenanzas contemplen reducciones o diferenciaciones para quienes practiquen el compostaje doméstico, participen en recogidas separadas o se encuentren en riesgo de exclusión social.

​Los hogares entran plenamente en el sistema

Una de las principales novedades que anticipa el convenio es la incorporación de todos los productores de residuos al esquema de financiación del servicio, incluyendo a los propietarios de viviendas y a pequeños comercios y despachos. Hasta ahora, los hogares quedaban fuera de determinadas prestaciones, pero el Ayuntamiento reconoce que será necesario aprobar nuevas ordenanzas que hagan participar a “todos los productores” en el coste total del sistema.

​En agosto de 2024 se sometieron a participación pública dos proyectos de ordenanza: una para actividades económicas, que modificará la vigente, y otra de nueva creación para residuos domésticos generados en viviendas.

Estos textos estuvieron expuestos en el portal municipal del 20 de agosto al 8 de septiembre de 2024 y servirán de base a la futura ordenanza que aterrizará el cambio en los recibos.

​El convenio establece que Gestrisam asumirá la gestión integral de las prestaciones patrimoniales de carácter público no tributario ligadas a los servicios de recogida, transporte y tratamiento de residuos que presta Limasam, tanto en periodo voluntario como en vía ejecutiva.

El organismo se encargará de recepcionar declaraciones y comunicaciones de datos, comprobar la información, practicar liquidaciones, gestionar devoluciones de ingresos y aprobar altas y bajas en los registros de obligados al pago.

​También dirigirá toda la recaudación, dictando providencias de apremio y diligencias de embargo cuando proceda, tramitando aplazamientos y fraccionamientos de deuda, declarando créditos incobrables y resolviendo los recursos que se planteen contra sus actos.

Gestrisam deberá, además, remitir periódicamente a Limasam información detallada sobre domiciliaciones, bonificaciones, deudas en ejecutiva y estados de la gestión, facilitando ficheros informáticos para su tratamiento contable.

​La empresa de limpieza mantiene la titularidad del importe principal de las prestaciones; es decir, el grueso de los ingresos derivados del servicio.

Comisión de seguimiento

Para garantizar la coordinación, el convenio crea una Comisión Mixta de Coordinación y Seguimiento integrada por cinco miembros: las personas titulares de las gerencias de ambas entidades, un representante adicional por cada parte y la persona titular de la Tesorería municipal, que ejercerá la presidencia con voto de calidad.

Este órgano se reunirá al menos cada seis meses y siempre que lo solicite alguna de las partes para analizar resultados, incidencias y posibles mejoras.

​El convenio entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el BOP y tendrá una vigencia inicial de cuatro años desde la fecha de su firma, con posibilidad de prórroga.