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La espera llega a su fin. Y el IMEC, el mayor centro de semiconductores del mundo, toma ya forma en Málaga.

Lo hace aún sin obras sobre el terreno, pero con la activación de los contratos que van a permitir levantar sobre el Parque Tecnológico de Andalucía (PTA) un complejo llamado a situar a la capital de la Costa del Sol en la élite tecnológica mundial.

Con la mirada puesta a finales de 2029, el Gobierno de España acaba de poner en marcha la adjudicación de obras valoradas en casi 230 millones de euros (IVA incluido).

De acuerdo con el pliego de condiciones que rige este concurso, el plazo estimado para la terminación de las obras y la validación de todos los elementos es de 23,5 meses desde la puesta en marcha.

IMEC en Málaga: un edificio "sostenible" con 615 millones de inversión y más de 200 empleos

La licitación incluye la redacción de los proyectos de ejecución y el desarrollo de las obras tanto del centro eléctrico como del gran complejo destinado a I+D+i de obleas de 300 milímetros, que tiene en la sala blanca una pieza clave.

El paso ahora dado da continuidad a un camino iniciado hace dos años, cuando se sentaron las bases del acuerdo para que el IMEC desembarque en Málaga. La institución, referente internacional en el sector, podría promover la llegada de unos 450 trabajadores.

La envergadura de la operación, fruto de la colaboración del Gobierno de España, de la Junta de Andalucía y del Ayuntamiento de Málaga, queda demostrada al analizar todos y cada uno de los espacios que formarán parte del equipamiento.

Financiado con el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia dentro del PERTE Chip, se levantará sobre una parcela de 46.000 metros cuadrados, con unos 32.000 metros cuadrados edificables destinados a laboratorios y espacios de investigación.

El objetivo es albergar una FAB para obleas de 300 milímetros orientada a tecnologías no CMOS, capaz de dar servicio a sectores como la medicina, la fotónica, la computación cuántica o la realidad aumentada, y atraer a más de un centenar de perfiles altamente cualificados.

Edificios principales

  • Edificio FAB-Sala blanca: núcleo del complejo, con una sala blanca tipo “ballroom” para obleas de 300 mm, superficie útil de 2.000 metros cuadrados, orientada a procesos no CMOS y tecnologías MEMS de 65 nm.

    La estructura interna de la sala blanca contempla tres niveles diferenciados: el nivel 2, donde se sitúa la zona de fabricación tipo ballroom, laboratorios satélites y zonas de apoyo.

    Por otra parte, estará el nivel 1, denominado Clean Sub Fab (CSF), que se encuentra bajo la “waffle table”. Alberga todos los servicios críticos (gases, agua ultrapura, vacío, etc.) relacionados con los equipos de producción.

    En tercer lugar, el nivel 0, Utility Sub Fab (USF), destinado a sistemas de tratamiento local, gestión de residuos, y suministro local de productos químicos específicos.

  • Edificio Central de Servicios (CUB): alberga todos los sistemas que dan soporte a la FAB (enfriadoras, bombas de calor, agua de refrigeración de proceso, aire seco comprimido, vacío de proceso, agua de alta pureza, etc.).

  • Edificio de I+D (oficinas): edificio de oficinas para aproximadamente 150 empleados, con plazas de aparcamiento asociadas.

Por otro lado, el complejo contará con salas no clasificadas para metrología y caracterización fuera de línea, dotadas con subconjuntos de las instalaciones ambientales de la sala blanca, lo que permite realizar pruebas y controles de calidad en condiciones óptimas sin interferir con los procesos de fabricación, según se detalla en el documento.

El almacén central dispondrá de dos muelles de carga y áreas diferenciadas para la recepción y desembalaje de maquinaria especializada, además de espacios de almacenamiento para productos químicos y herramientas.

En cuanto al almacenamiento de gases y productos químicos, se habilitarán búnkeres y armarios segregados por tipos de materiales, con control de acceso y sistemas de detección y seguridad contra incendios, ventilación y extracción, todo ello en cumplimiento estricto con la legislación vigente.

La conexión entre los dos edificios se realiza mediante un puente técnico que agrupa todas las conducciones necesarias y facilitará futuras ampliaciones, permitiendo el acceso sencillo para trabajos de mantenimiento.