Las claves
nuevo
Generado con IA
Querían pasar desapercibidos entre la multitud de turistas que llenan cada día el Centro de Málaga, pero su afición por las marcas de lujo y la moda los traicionó. La Policía Nacional ha detenido a dos jóvenes carteristas que usaron parte del botín de sus robos para renovar su armario. En concreto, habrían gastado 980 euros en dos pares de zapatillas exclusivas, adquiridas con una tarjeta sustraída.
El encargado de la tienda recordaba perfectamente a los presuntos autores: se habían presentado como moldavos, sin serlo realmente, y realizaron una compra llamativa, dos pares de zapatillas de alta gama que no están precisamente al alcance de cualquiera. Aquella actitud despertó sus sospechas y su descripción resultó clave.
Al día siguiente, los agentes localizaron en pleno centro de la ciudad a dos hombres de 23 años que coincidían con las características físicas aportadas por el comerciante. Ambos se movían con una actitud vigilante, típica de los carteristas que buscan nuevas víctimas, por lo que fueron identificados y detenidos.
La investigación había arrancado poco antes, cuando una mujer denunció un hurto al descuido en la Oficina de Denuncias y Atención al Ciudadano de la Comisaría Provincial de Málaga. Los integrantes del Grupo Zonal de Hurtos iniciaron entonces las diligencias oportunas, contactando con el encargado del comercio donde se había detectado una compra no autorizada con una de las tarjetas robadas.
Tras la detención inicial, los dos jóvenes fueron puestos a disposición judicial y posteriormente en libertad. En el registro practicado no se hallaron ni el monedero sustraído ni las zapatillas de marca adquiridas con la tarjeta, lo que no impidió a los agentes continuar con las pesquisas.
Pasados varios días, durante un dispositivo de prevención de hurtos, los policías volvieron a cruzarse con los mismos individuos en una calle céntrica de la capital. De nuevo mostraban una actitud vigilante, aunque esta vez estaban acompañados por un tercer hombre, de 51 años.
Fue entonces cuando los agentes se percataron de un detalle que no pasó desapercibido: los dos jóvenes lucían puestas las lujosas zapatillas compradas fraudulentamente, valoradas en 380 y 600 euros, respectivamente.
Las deportivas fueron intervenidas y recuperadas, confirmando así el vínculo entre los arrestados y el hurto denunciado. Además, el tercer acompañante también fue detenido al constarle en vigor una requisitoria judicial por un delito similar, un hurto cometido en la provincia de Alicante.
De este modo, la investigación concluyó con tres arrestos y la recuperación de parte del botín que los carteristas habían convertido, literalmente, en su calzado diario.
